Lunes 25 de Mayo de 2026

Gremiales | 25 de mayo

La economía cotidiana sigue bajo presión: uno de cada tres hogares no llega a fin de mes

Aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de desaceleración inflacionaria y cierta estabilidad, la realidad diaria de gran parte de los argentinos continúa marcada por el ajuste, el recorte de gastos y la dificultad para sostener el consumo básico.

Así lo reflejó un informe elaborado por la consultora Focus Market, que analizó cómo viven los hogares la situación económica actual y concluyó que la economía doméstica atraviesa un escenario de “tensión contenida”: sin un colapso generalizado, pero con ingresos administrados al límite y márgenes cada vez más ajustados.

El relevamiento arrojó un dato contundente: casi uno de cada tres hogares aseguró que no logra llegar a fin de mes, mientras que apenas otro tercio afirmó tener capacidad de ahorro. La diferencia entre ambos extremos evidencia una fuerte fragmentación social y económica.

Según explicó el director de la consultora, Damián Di Pace , existen hogares que todavía conservan cierta estabilidad gracias al empleo formal, el doble ingreso familiar o menores niveles de endeudamiento, mientras que otros enfrentan una situación mucho más delicada, con salarios insuficientes y gastos fijos que absorben gran parte de los ingresos.

El estudio ubicó el Índice del Argentino de a Pie en 61,8 puntos durante el bimestre febrero-marzo de 2026, dentro de una categoría que describe una economía sin crisis abierta, pero con un desgaste persistente sobre el bolsillo.

Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la evolución del poder adquisitivo. La consultora advirtió que la Canasta Básica Total aumentó por encima de los salarios registrados, provocando una nueva pérdida de capacidad de compra incluso entre trabajadores formales.

En números concretos, el salario promedio medido por RIPTE se ubicó apenas por encima de la línea de pobreza para un tipo de familia, dejando un margen muy reducido frente a cualquier gasto extraordinario, como deudas, medicamentos, reparaciones o aumentos de servicios.

El ajuste también comenzó a impactar sobre la alimentación. El informe reveló que el 14% de los encuestados redujo la cantidad o calidad de los alimentos que consumen, un indicador que refleja el agotación de otras estrategias de recorte previo, como limitar salidas, suspender vacaciones o postergar compras de indumentaria y electrodomésticos.

Además, el consumo muestra cambios de comportamiento cada vez más marcados: mayor búsqueda de promociones, sustitución por segundas marcas, planificación estricta de compras y reducción de cantidades.

A pesar de este panorama, el trabajo detectó que casi la mitad de los consultados mantiene expectativas positivas y espera una mejora económica en los próximos meses. Sin embargo, otro 26% considera que su situación empeorará, lo que refleja un clima social dividido entre la esperanza y la incertidumbre.

El informe también remarcó las profundas diferencias regionales. Mientras distritos como la Ciudad de Buenos Aires o Neuquén muestran ingresos relativamente superiores al costo de vida, las provincias del norte argentino presentan niveles salariales muy por debajo de la canasta básica.

 

De este modo, la consultora concluyó que no existe una única realidad para el “argentino de a pie”, sino múltiples escenarios atravesados ??por desigualdades crecientes. La economía, por ahora, sigue sostenida por un delicado equilibrio donde cualquier gasto inesperado puede desordenar por completo las cuentas familiares.

COMENTARIOS