Gremiales | 24 de mayo
Acampe frente al laboratorio Pyam en Gualeguaychú: ocho despedidos rechazan cobrar la mitad de la indemnización en cuotas
El conflicto laboral en el laboratorio Pyam, ubicado en el Parque Industrial de Gualeguaychú, sumó tensión en las últimas horas luego de que ocho trabajadores despedidos instalaran un acampe permanente frente a una de las plantas de la empresa para exigir el pago completo de sus indemnizaciones y los salarios adeudados.
La protesta comenzó tras el fracaso de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. Desde entonces, los empleados mantienen una carpa y un fogón en la puerta del establecimiento con el respaldo del Sindicato de Químicos y Petroquímicos.
Despidos por teléfono y una oferta rechazada
El conflicto se originó a fines de marzo, cuando varios empleados recibieron llamados telefónicos por parte de la empresa informándoles que estaban despedidos y que no debían volver a presentarse a trabajar.
Luego de finalizada la conciliación obligatoria sin acuerdo entre las partes, la empresa formalizó la desvinculación y propuso abonar únicamente el 50% de la indemnización, en 12 cuotas, amparándose en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla reducciones indemnizatorias en casos de fuerza mayor o falta de trabajo.
La propuesta fue rechazada de plano por los trabajadores y el gremio.
“Se van a ir cuando les paguen la indemnización completa. No el 50%, el 100%”, afirmó Martín Gómez, prosecretario gremial del sindicato químico, quien acompaña el reclamo frente a la planta.
Según denunciaron, hasta el momento la empresa no realizó ningún depósito.
Salarios adeudados y obra social cortada
El conflicto excede a los despidos. De acuerdo con el gremio, el laboratorio arrastra desde hace meses una delicada situación financiera y mantiene múltiples incumplimientos con el personal.
Los trabajadores denunciaron que la firma todavía adeuda el salario correspondiente a abril y que desde hace más de un año y medio los haberes se pagan en cuotas.
Además, aseguraron que la empresa dejó de realizar aportes jubilatorios y contribuciones a la obra social desde hace aproximadamente un año, situación que derivó en la suspensión de la cobertura médica para los empleados.
La falta de obra social y la incertidumbre económica profundizaron el malestar entre los trabajadores despedidos y también entre quienes continúan dentro de la planta intentando sostener la producción con menos personal.
Tensión en el Parque Industrial
Mientras continúa el acampe, el sindicato advirtió que mantendrá el respaldo a los trabajadores hasta que exista una propuesta de pago integral y garantías laborales concretas.
El caso de Pyam vuelve a poner en escena el impacto de la crisis sobre pequeñas y medianas industrias del interior del país, donde los conflictos por salarios adeudados, despidos y deterioro de las condiciones laborales comenzaron a multiplicarse en distintos sectores productivos.
