Gremiales | 15 de mayo
La crisis económica ya golpea al empleo formal en Salta: cerraron 313 empresas en poco más de dos años
La provincia de Salta perdió 313 empresas con trabajadores registrados desde noviembre de 2023 y acumuló una caída del 3,5% en la cantidad de firmas empleadoras, según un informe elaborado por Politikon Chaco en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
De acuerdo con el relevamiento, en febrero de 2026 la provincia registraba 8.728 empresas empleadoras activas, frente a las 9.041 que existían antes de la asunción del presidente Javier Milei.
Aunque el retroceso provincial se ubicó por debajo del promedio nacional —que alcanzó el 4,4%—, el informe advierte sobre el impacto creciente de la recesión económica sobre el empleo formal, incluso en distritos donde sectores como la minería mantienen niveles elevados de actividad.
A nivel país, el panorama es aún más severo. En febrero de 2026 había registradas 525.473 empresas empleadoras, cuando en noviembre de 2023 la cifra ascendía a 549.519. Esto implica la desaparición de 24.046 firmas en poco más de dos años.
El estudio señaló además que ya se acumulan 23 meses consecutivos de caídas interanuales en la cantidad de empresas registradas. Entre las 24 jurisdicciones relevadas, solo Neuquén mostró crecimiento, impulsado principalmente por la expansión de Vaca Muerta.
En el caso salteño, la pérdida de empresas se produce sobre una estructura laboral ya marcada por altos niveles de informalidad y precarización. Según los datos definitivos del Censo Nacional 2022, la provincia contaba con una Población Económicamente Activa de 671.930 personas y una tasa de desocupación del 7,9%.
Sin embargo, los indicadores sociales reflejan un mercado laboral vulnerable: el 48,1% de la población económicamente activa no contaba con cobertura de salud y el 83,1% de los trabajadores independientes no realizaba aportes jubilatorios.
Además, el informe destacó que el 62,6% de las personas empleadas en trabajo doméstico carecía de obra social o medicina prepaga.
La estructura económica provincial también ayuda a explicar la sensibilidad frente a la caída de la actividad. El comercio mayorista y minorista concentraba el 17,4% del empleo total en la provincia, mientras que la construcción representaba el 9,6%, dos sectores especialmente afectados por la retracción del consumo y el freno de la economía.
Las brechas de género aparecen además como otro factor estructural del mercado laboral salteño. Mientras la desocupación entre los varones activos alcanzaba el 5,9%, en las mujeres trepaba al 10,3%. A su vez, el 15,7% de las trabajadoras ocupadas se desempeñaba en el servicio doméstico.
Si se compara febrero de 2026 con el mismo mes de 2025, Salta perdió 192 empresas empleadoras, una caída interanual del 2,2%.
Dentro del norte argentino, la provincia quedó en una posición intermedia respecto de otros distritos más golpeados por el cierre de firmas formales, como La Rioja, Catamarca, Chaco y Misiones, que registraron caídas superiores al 10%.
El informe advierte que detrás de cada empresa que abandona el sistema formal no sólo desaparecen puestos de trabajo registrados, sino también pequeñas estructuras productivas familiares y oportunidades de acceso a derechos laborales básicos en una provincia donde la informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales.
