La Cuarta Marcha Federal Universitaria volvió a reunir este martes a miles de personas en distintos puntos del país bajo el reclamo de mayor financiamiento para las universidades nacionales y en rechazo a los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei. En la Ciudad de Buenos Aires, la movilización confluyó en Plaza de Mayo con la participación de docentes, estudiantes, investigadores, trabajadores no docentes, organizaciones sindicales y movimientos sociales.
Desde CONADU Histórica advirtieron que las protestas continuarán y anticiparon nuevas medidas de fuerza en defensa del sistema universitario público.
Uno de los principales reclamos de la jornada fue el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso Nacional, que según denunciaron desde el sector educativo aún no es ejecutada por el Poder Ejecutivo.
Durante el acto central, la secretaria general de CONADU Histórica, Francisca Staiti, sostuvo que la defensa de la universidad pública forma parte de una lucha más amplia junto a otros sectores afectados por el ajuste económico.
“La universidad no solo fomenta el ascenso social sino también el pensamiento crítico. Donde hay odio, nosotros ponemos solidaridad y donde hay individualismo ponemos fuerza colectiva”, expresó desde el escenario montado en Plaza de Mayo.
En la misma línea, el secretario adjunto de la federación, Oscar Vallejos, aseguró que el conflicto continuará “en Buenos Aires y en todo el país” y reafirmó el reclamo por salarios dignos y presupuesto suficiente para sostener las tareas académicas, científicas y culturales.
Las organizaciones universitarias denuncian que desde la llegada del actual gobierno los salarios docentes perdieron cerca del 50% de su poder adquisitivo, mientras que las partidas destinadas al funcionamiento universitario registraron una fuerte caída en términos reales.
Según señalaron durante la movilización, los fondos actuales representan apenas el 40% del valor que tenían en enero de 2023, situación que —afirman— compromete el funcionamiento básico de las universidades, las investigaciones científicas y los sistemas de becas estudiantiles.
También alertaron sobre la situación crítica de los hospitales universitarios, cuyos presupuestos habrían sufrido una reducción superior al 67% respecto de 2025.
Las dos centrales de trabajadores, Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma y Central de Trabajadores de la Argentina, acompañaron la movilización y respaldaron los reclamos del sector educativo.
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, sostuvo que el Gobierno busca “destruir” áreas vinculadas a la educación, la salud y el desarrollo científico, mientras que el secretario adjunto de la CTA, Ricardo Peidro, reafirmó el compromiso de la central obrera con la defensa de la educación pública y la soberanía nacional.
Desde las juventudes sindicales también participaron referentes estudiantiles y organizaciones juveniles. Joana Giménez reclamó la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y denunció un intento de “desmantelamiento” del sistema público de educación superior.
El acto central mostró además un amplio esquema de unidad entre sindicatos docentes, no docentes, autoridades universitarias, centros de estudiantes y organizaciones sociales, que coincidieron en sostener el plan de lucha y avanzar con nuevas acciones en las próximas semanas.