El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó en La Plata un encuentro con autoridades laborales de distintas provincias y dirigentes de las principales centrales sindicales, en el que se expresó un fuerte rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. El eje del planteo fue la presunta pérdida de atribuciones provinciales en materia de fiscalización y control del trabajo.
La reunión se desarrolló en la Casa de Gobierno provincial con la participación del ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, funcionarios de diversas jurisdicciones y referentes de la Confederación General del Trabajo, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores.
Durante el encuentro, Kicillof fue crítico con la Ley 27.802 y aseguró que existe “un intento muy claro” por parte de la administración de Javier Milei de avanzar sobre facultades que corresponden a las provincias. Según el mandatario, la normativa “viola la independencia de las jurisdicciones” y presenta aspectos que consideró inconstitucionales.
En la misma línea, sostuvo que la Provincia de Buenos Aires continuará ejerciendo sus funciones en defensa de los derechos laborales. “Vamos a seguir protegiendo a los trabajadores”, remarcó, y planteó la necesidad de fortalecer la articulación entre distritos frente a lo que definió como una política “centralista”.
El encuentro, enmarcado en el denominado “Encuentro Federal del Trabajo”, incluyó el análisis de una serie de puntos de la reforma que —según los participantes— afectan competencias de las carteras laborales provinciales. Como resultado, se elaboró un documento conjunto en el que se advierte sobre posibles conflictos con la Constitución Nacional y las autonomías locales.
Por su parte, Correa destacó la importancia de la coordinación entre provincias ante el nuevo escenario normativo. Señaló que la articulación federal resulta clave para sostener políticas laborales y defender las atribuciones jurisdiccionales frente a los cambios impulsados a nivel nacional.
La reunión también contó con la presencia de dirigentes sindicales como Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, quienes acompañaron el posicionamiento crítico hacia la reforma. El encuentro dejó planteado un escenario de tensión creciente entre las provincias, el movimiento obrero y el Gobierno nacional en torno al alcance de las modificaciones laborales.