Miércoles 11 de Marzo de 2026

Gremiales | 11 de marzo

La construcción sigue en crisis: cayó 4,7% interanual en noviembre y no logra recuperar el desplome de 2024

La actividad de la construcción volvió a mostrar señales de debilidad en noviembre y confirmó que el sector continúa atrapado en una profunda crisis desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Según los últimos datos oficiales, el nivel de actividad registró una caída del 4,7% en comparación con noviembre de 2024 y una baja del 4,1% respecto de octubre, reflejando un escenario de estancamiento que se prolonga mes a mes.

El derrumbe está directamente vinculado a la virtual paralización de la obra pública, una de las principales fuentes de dinamismo del sector, pero también a una marcada desaceleración de los proyectos privados, que no logran compensar la retirada del Estado como motor de inversión.

En el acumulado de enero a noviembre, la construcción exhibió una mejora del 6,6%, un dato que a primera vista podría interpretarse como positivo, pero que resulta claramente insuficiente frente al colapso sufrido en 2024. En ese año, durante el mismo período, la actividad había acumulado una caída del 28,5%, pérdida que todavía está lejos de ser revertida.

Empleo: una recuperación débil y muy lejos de los niveles previos

La crisis del sector también se refleja con nitidez en el empleo. De acuerdo con el informe del INDEC, a octubre —último dato disponible— la construcción empleaba 392.130 trabajadores registrados, con aportes jubilatorios y a la seguridad social. Si bien la cifra supera levemente los 378.830 puestos contabilizados en octubre de 2024, la recuperación es marginal frente al retroceso previo.

Para dimensionar el impacto, basta comparar con octubre de 2023, cuando el sector contaba con 466.034 trabajadores formales. En poco más de un año, la construcción perdió más de 73.000 empleos registrados, una sangría que aún no encuentra un freno claro.

Expectativas negativas para los próximos meses

Las perspectivas hacia adelante tampoco resultan alentadoras. Así lo indica la encuesta cualitativa que el INDEC realiza entre grandes empresas del sector. Para el período diciembre de 2025 a febrero de 2026, predominan las expectativas de estancamiento o retroceso.

En el segmento de obras privadas, el 68,5% de las empresas anticipó que la actividad no mostrará cambios en los próximos tres meses, mientras que un 18,5% prevé una caída y solo el 13% espera un repunte.

El panorama es aún más sombrío en el caso de la obra pública. Allí, el 54,1% de los consultados consideró que el nivel de actividad se mantendrá sin variaciones, pero un 24% advirtió que disminuirá, frente a apenas un 21,9% que confía en una mejora.

Sin señales de creación de empleo

La cautela empresaria también se traslada a la evolución del empleo. Entre las firmas dedicadas principalmente a obras privadas, el 70,7% indicó que no prevé cambios en la dotación de personal durante los próximos meses, el 20,8% anticipó una reducción y solo el 8,5% estimó un aumento.

En las empresas vinculadas a la obra pública, el 58,9% no espera variaciones, mientras que un 24,2% proyecta una disminución del personal y apenas el 16,9% cree que habrá incorporaciones.

Permisos de obra: señales débiles de reactivación

Otro indicador clave del sector, la superficie autorizada para la construcción privada, tampoco muestra una recuperación sólida. En octubre, los permisos de edificación otorgados en una muestra de 246 municipios registraron una suba interanual de apenas 4,1%. En el acumulado de los primeros diez meses de 2025, el incremento fue del 5,4% respecto del mismo período del año anterior.

 

Lejos de marcar un rebote significativo, estos números confirman el estancamiento de una actividad estratégica para la economía nacional, con fuerte impacto en el empleo, la inversión y el consumo. Sin una reactivación sostenida de la obra pública y con un sector privado aún reticente a invertir, la construcción continúa siendo uno de los rubros más golpeados del actual modelo económico.

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