Gremiales | 22 de marzo
La CGT lanza un observatorio con la UBA y busca disputar los datos económicos al Gobierno
En medio de un escenario atravesado por tensiones internas, dificultades judiciales y una creciente disputa por la conducción del movimiento obrero, la Confederación General del Trabajo (CGT) se prepara para presentar un observatorio estadístico propio en convenio con la Universidad de Buenos Aires (UBA), con el objetivo de elaborar indicadores alternativos sobre la situación económica y laboral.
La iniciativa, que será oficializada en los próximos días, apunta a construir una herramienta técnica que permita al sindicalismo contar con mediciones propias de inflación, empleo y costo de vida. Con respaldo académico y la participación de especialistas, el proyecto prevé la elaboración de informes mensuales que funcionen como insumo tanto para el debate público como para las negociaciones paritarias.
Desde la central obrera sostienen que disponer de estadísticas propias fortalecerá su capacidad de discusión frente a los datos difundidos por el Gobierno nacional, en un contexto donde las diferencias sobre la evolución de precios y salarios ocupan un lugar central en la agenda económica.
Reveses judiciales y reconfiguración de estrategia
El lanzamiento del observatorio se inscribe en una etapa de redefinición para la CGT, luego de no haber logrado frenar en la Justicia la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei. La central sindical sufrió rechazos tanto en el fuero Contencioso Administrativo como en instancias de apelación, lo que la llevó a recalibrar su estrategia.
Aun así, el frente judicial sigue abierto. La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) impulsó un nuevo amparo en el fuero laboral, con el que busca declarar la invalidez de decenas de artículos de la normativa por considerar que vulneran derechos constitucionales vinculados al trabajo colectivo.
Internas sindicales y disputa por la representación
En paralelo, la CGT enfrenta presiones internas de sectores más combativos que buscan ganar protagonismo. Entre ellos, el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) ha comenzado a posicionarse en conflictos laborales y también impulsa sus propias mediciones económicas, lo que profundiza la competencia por la representación sindical.
En este marco, el nuevo observatorio también aparece como una herramienta política para recuperar centralidad y ordenar la agenda gremial en un contexto fragmentado.
Paritarias, inflación y un clima social en evolución
La central obrera apuesta a que los nuevos indicadores refuercen su posición en las próximas negociaciones salariales, que se anticipan complejas. En el sindicalismo existe preocupación por la intención oficial de promover acuerdos de mayor duración y con pautas por debajo de la inflación.
Al mismo tiempo, comienzan a multiplicarse señales de enfriamiento económico, con suspensiones y despidos en distintos sectores. Sin embargo, el nivel de conflictividad sindical se mantiene relativamente bajo, en parte por el temor a la pérdida de empleo y por una dinámica social donde el malestar no se canaliza de forma homogénea contra el actual gobierno.
De todos modos, en la CGT advierten que el deterioro del mercado laboral podría modificar ese equilibrio en el mediano plazo. Con la mirada puesta en ese escenario, la conducción sindical no sólo busca fortalecer su capacidad de negociación, sino también reposicionarse en el tablero político de cara al ciclo electoral de 2027, aunque las divisiones internas siguen siendo un desafío para consolidar una estrategia común.
