Jueves 26 de Marzo de 2026

Gremiales | 26 de marzo

INTA: avalan un plan de retiros voluntarios que podría recortar hasta 1.500 puestos desde abril

El Consejo Directivo dio luz verde a una reducción que alcanzaría cerca del 25% de la planta. La medida se enmarca en la política oficial de ajuste y reconfiguración de organismos descentralizados.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) avanzará desde el 1º de abril con un programa de retiros voluntarios que podría derivar en la salida de hasta 1.500 trabajadores en todo el país. La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo del organismo, en medio de una sostenida presión del Gobierno nacional para achicar estructuras estatales.

Actualmente, el INTA cuenta con más de 5.700 empleados entre investigadores, técnicos, profesionales y personal administrativo. Con este plan, la meta oficial es reducir la dotación a alrededor de 4.000 agentes, lo que implicaría un recorte cercano al 25% del total.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia impulsada desde el Ministerio de Economía y el área de Desregulación, orientada a revisar el funcionamiento de organismos descentralizados y disminuir el gasto público. En paralelo, también se analiza la venta de una porción significativa de las tierras del instituto, lo que profundiza el proceso de reestructuración.

Cómo será el esquema de retiros

El programa tendrá una vigencia inicial de 30 días corridos, con posibilidad de extenderse por otras dos semanas según el nivel de adhesión. Podrán acceder trabajadores de planta permanente y transitoria bajo el régimen de empleo público, siempre que cuenten con al menos tres años de antigüedad y no superen los 65 años al cierre de marzo.

Si bien la adhesión es voluntaria, el plazo acotado y el contexto de cambios estructurales generan presión sobre los trabajadores, que deben definir su situación en un escenario de incertidumbre.

Impacto en la estructura y funciones

El eventual recorte abre interrogantes sobre el funcionamiento del organismo, clave en la investigación aplicada y en la asistencia técnica al sector agropecuario. El INTA tiene presencia territorial a través de estaciones experimentales y agencias de extensión rural que articulan directamente con productores en distintas regiones.

Una reducción de personal de esta magnitud podría afectar tanto líneas de investigación en curso como programas de transferencia de tecnología y conocimiento construidos durante años.

Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es avanzar hacia una estructura más eficiente. Sin embargo, dentro del organismo surgen dudas sobre el impacto que el ajuste podría tener en las capacidades técnicas y científicas.

Clima interno y definiciones en puerta

En las distintas dependencias del INTA se percibe un clima de tensión y expectativa. Mientras algunos trabajadores evalúan acogerse al retiro tras largos años de carrera, otros optan por permanecer y enfrentar la reconfiguración en marcha.

 

La medida no solo pone en juego puestos de trabajo, sino también el futuro de un organismo estratégico para el desarrollo productivo, especialmente en regiones donde la presencia estatal resulta determinante.

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