Miércoles 20 de Mayo de 2026

Gremiales | 20 de mayo

Crisis textil en Trelew

La crisis de la industria textil sumó un nuevo capítulo en Trelew, donde trabajadores de la empresa Soltex volvieron a protestar tras cumplir 304 días sin percibir salarios. Este lunes, un grupo de obreros realizó una quema de cubiertas para visibilizar un conflicto que ya lleva casi un año sin resolución y que mantiene a unas 20 familias en una situación límite.

La protesta se desarrolló frente a la planta textil y expuso nuevamente la desesperación de los empleados que todavía resisten en la fábrica. De los 50 trabajadores originales, actualmente sólo quedan 20, ya que muchos optaron por renunciar o iniciar acciones judiciales ante la falta de respuestas de la empresa.

Los operarios denuncian que el propietario de la firma, radicado en Buenos Aires, se niega a cerrar formalmente la planta pero tampoco regulariza los pagos adeudados, dejando a los trabajadores atrapados en un limbo laboral.

El representante de los empleados, Néstor Sajama, cuestionó duramente al empresario y calificó la situación como “insostenible”. “Nos dice que no quiere cerrar, pero tampoco nos paga, es un sinvergüenza”, afirmó el dirigente en declaraciones públicas.

Desde la Asociación Obrera Textil señalaron que durante los últimos meses realizaron distintas gestiones para intentar destrabar el conflicto y alcanzar algún acuerdo que permita garantizar el cobro de salarios o la continuidad laboral, aunque hasta ahora no hubo avances concretos.

La falta de respuestas llevó a los trabajadores a endurecer las medidas de protesta. “Estamos aquí esperando una solución, pero nuestro empleador al parecer quiere que nos vayamos o iniciemos juicio para que nunca nos pague”, denunciaron durante la manifestación.

El conflicto golpea especialmente a trabajadores con muchos años de antigüedad, algunos de los cuales necesitan seguir realizando aportes previsionales para poder acceder a la jubilación.

Mientras tanto, la posibilidad de reactivar la producción aparece cada vez más lejana. Sin embargo, los obreros aseguran que todavía mantienen la expectativa de conservar sus puestos de trabajo y reclaman la intervención urgente de las autoridades provinciales y municipales.

“Esperamos que las autoridades puedan hacer que este hombre venga a dar la cara”, sostuvo Sajama, quien además planteó la posibilidad de que los propios trabajadores se hagan cargo de la planta si el empresario decide abandonar definitivamente la actividad.

“Si no quiere trabajar, que nos den la fábrica a los trabajadores y nosotros vemos lo que podemos hacer”, lanzó el representante gremial.

 

El caso de Soltex vuelve a reflejar el deterioro que atraviesa parte de la industria textil argentina, un sector golpeado por la caída del consumo, la apertura importadora y la paralización de numerosas plantas productivas en distintas regiones del país.

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