Gremiales | 16 de mayo
Conductores Navales rechazaron el proyecto de desregulación de la Marina Mercante y alertaron sobre pérdida de soberanía
El Sindicato Conductores Navales de la República Argentina manifestó su rechazo al proyecto legislativo que propone desregular el régimen de cabotaje nacional y habilitar una mayor participación de buques de bandera extranjera en las vías navegables argentinas.
La iniciativa, impulsada por los diputados Diógenes González, Guillermo Agüero y Darío Schneider, generó una fuerte respuesta del gremio encabezado por Mariano Vilar, que advirtió sobre el impacto laboral y estratégico que podría tener la reforma sobre la Marina Mercante nacional.
Desde el sindicato señalaron que el proyecto fue elaborado “sin convocar ni consultar” a las organizaciones sindicales del sector ni a los trabajadores embarcados que participan de la actividad fluvial y marítima.
“No estamos frente a una propuesta orientada al desarrollo nacional. Es un nuevo intento de desregulación que pone en riesgo el trabajo argentino, la Marina Mercante y la soberanía logística del país”, sostuvo Vilar.
Según explicaron desde SICONARA, la apertura irrestricta del cabotaje a embarcaciones extranjeras implicaría una fuerte pérdida de empleo nacional, además de afectar a astilleros, talleres navales y cadenas productivas vinculadas al transporte marítimo y fluvial.
El gremio también cuestionó lo que considera una creciente cesión de áreas estratégicas a intereses privados y extranjeros. “Cada buque argentino que desaparece significa menos trabajo y menos capacidad de desarrollo para el país”, afirmó el dirigente sindical.
En la misma línea se expresó Fernando Ramírez, quien advirtió que avanzar con la desregulación profundizaría “un modelo subordinado a intereses externos” y debilitaría la capacidad logística estratégica de la Argentina.
Ramírez también apuntó contra sectores empresariales vinculados al comercio exterior y sostuvo que detrás del proyecto aparecen intereses ligados a la Bolsa de Comercio de Rosario y grandes compañías exportadoras.
Según planteó el dirigente, esos sectores buscan consolidar un esquema centrado en la exportación de materias primas con servicios de transporte y logística operados por capitales extranjeros.
“El debate sobre el cabotaje no es sólo sectorial. Se discute qué modelo de país queremos: uno con trabajo argentino, industria naval y control estratégico de la logística, o uno dependiente de intereses externos”, remarcaron desde el sindicato.
El conflicto se suma a las tensiones abiertas en torno a las políticas de desregulación impulsadas por el gobierno de Javier Milei y sectores aliados, que vienen promoviendo cambios en distintas áreas vinculadas al transporte, la infraestructura y los servicios estratégicos.
