Un nuevo relevamiento del Grupo Atenas expone el deterioro del poder adquisitivo en Argentina y el creciente impacto de los gastos fijos sobre los ingresos familiares. Según el informe, nueve de cada diez hogares cuentan con menos de $60.000 diarios para afrontar consumos básicos, una cifra que refleja el estrechamiento del margen económico en la vida cotidiana.
El estudio señala que el ingreso disponible —es decir, el dinero que queda luego de cubrir gastos esenciales como vivienda, servicios, transporte, educación y salud— se redujo de manera significativa en la última década. Mientras en octubre de 2015 representaba el 53% del ingreso total, en febrero de este año cayó al 36%, evidenciando un cambio estructural en la composición del gasto de los hogares.
Una caída sostenida en el tiempo
El informe identifica tres etapas en este deterioro: una primera contracción durante la gestión de Mauricio Macri, un período sin recuperación sustancial bajo el gobierno de Alberto Fernández y una nueva caída en el inicio de la administración de Javier Milei.
Para un hogar tipo de tres integrantes ubicado en el segmento medio de ingresos, el ingreso mensual estimado alcanza los $1.224.733. Sin embargo, una vez cubiertos los gastos fijos, el margen disponible se reduce a apenas $26.758 diarios, lo que equivale a unos $8.600 por persona.
El consumo básico, al límite
La investigación también pone en perspectiva ese ingreso disponible al compararlo con una compra cotidiana: un kilo de asado, un kilo de pan, una gaseosa de litro y medio y un kilo de manzanas. Ese conjunto de productos prácticamente absorbe la totalidad del dinero diario disponible para un hogar promedio, dejando en evidencia las restricciones para sostener otros consumos.
Este escenario obliga a muchas familias a ajustar gastos, resignar calidad de vida o directamente postergar consumos esenciales, en un contexto donde los salarios pierden frente al aumento sostenido de los costos fijos.
Brecha social en expansión
El informe también advierte sobre el ensanchamiento de la desigualdad. Mientras los hogares de menores ingresos disponen de apenas $7.900 diarios tras cubrir gastos básicos, en el decil más alto el ingreso disponible asciende a unos $102.000 por día.
De este modo, el 10% más rico cuenta con casi 13 veces más recursos libres que el 10% más pobre, una diferencia que se amplió en los últimos años y que refleja el impacto desigual de la crisis económica.
Vulnerabilidad creciente
Uno de los datos más preocupantes es que el 20% de los hogares en situación de pobreza —alrededor de 4,4 millones de personas— tiene un ingreso disponible diario inferior al precio de un kilo de asado. Esto implica que, aun después de cubrir gastos fijos, no logran acceder a consumos básicos de alimentación.
El informe del Grupo Atenas traza así un panorama de fuerte presión sobre los ingresos familiares, donde el aumento de los costos estructurales y la persistencia de la inflación configuran un escenario de creciente fragilidad económica para la mayoría de la población.