Gremiales | 10 de febrero
Denuncian que una interna del PRO pone en riesgo la medición de la inflación en la Ciudad tras el apagón del INDEC
Luego de la renuncia de Marco Lavagna y del denominado “apagón estadístico” en el INDEC, una nueva alarma se encendió en la Ciudad de Buenos Aires. Trabajadores del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) denunciaron que una interna política dentro del PRO amenaza con paralizar el organismo y vaciar la medición de la inflación en el distrito.
El IDECBA, actualmente una de las principales referencias para el seguimiento del Índice de Precios al Consumidor, atraviesa una grave crisis institucional a poco más de un año y medio de su creación. Según denunció ATE Capital, el conflicto se originó por disputas internas dentro del Gobierno porteño que, hasta el momento, impiden la renovación de los contratos anuales correspondientes a 2026.
“El instituto atraviesa una situación crítica producto de una interna política que bloquea la renovación de los contratos y pone en jaque su funcionamiento”, señalaron desde el sindicato estatal.
El organismo fue creado por la Ley 6724, aprobada en la Legislatura porteña con un amplio consenso político: 55 votos afirmativos sobre 58 legisladores presentes. Tal como destaca el propio instituto, el IDECBA recoge la trayectoria histórica de la ex Dirección General de Estadística y Censos (DGESYC), con más de 137 años de existencia desde su creación en 1887.
Sin embargo, ya entrado el mes de febrero, no se renovó ni un solo contrato anual, a pesar de que el presupuesto correspondiente fue aprobado a fines de 2025. La situación afecta a cerca del 30% del personal del organismo y genera un serio riesgo de paralización de los operativos estadísticos.
Frente a este escenario, la conducción del IDECBA dispuso un denominado “plan de contingencia” que, según advierten los trabajadores, resulta insostenible en el tiempo. El esquema contempla la reasignación de funciones, capacitaciones forzadas y una mayor carga laboral para el personal de planta permanente y transitoria, con el objetivo de sostener los relevamientos con un tercio menos de trabajadores. Las tensiones y presiones derivadas de esta sobrecarga ya comenzaron a manifestarse.
Desde ATE Capital remarcaron que “la estabilidad laboral y el principio constitucional de ‘a igual tarea, igual remuneración’ son condiciones indispensables para garantizar estadísticas públicas de calidad, confiables y al servicio de la sociedad”.
El gremio reiteró su reclamo por la renovación inmediata y total de los contratos 2026, el respeto de los derechos laborales de todo el personal y el cumplimiento de los compromisos asumidos en paritarias. Además, exigieron el pago del ítem “Adicional Ley 6724” —ex Fondo Estímulo— para todos los trabajadores, el pase a planta permanente, salarios por encima de la línea de pobreza y el normal funcionamiento del organismo.
Mientras crece la preocupación por un nuevo apagón estadístico, advierten que la parálisis del IDECBA no solo afecta a sus trabajadores, sino que compromete la transparencia y la confiabilidad de uno de los indicadores económicos más sensibles para la Ciudad y el país.
