Gremiales | 09 de febrero
Farmacéuticos alertan sobre la desregulación y reivindican su rol sanitario frente al plan oficial
En medio del debate por la política de desregulación que impulsa el Gobierno nacional en materia de medicamentos, el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) salió a remarcar el papel central de los profesionales del sector y advirtió sobre los riesgos de “banalizar” el uso de fármacos. La organización sindical difundió un video institucional que pone en primer plano la función sanitaria del farmacéutico, más allá de la lógica comercial.
La iniciativa del gremio, conducido por Marcelo Peretta, destaca la importancia de la formación profesional para garantizar la correcta producción, comercialización y utilización de los medicamentos. En el material audiovisual, realizado con imágenes de farmacias y espacios urbanos, se subraya que la tarea farmacéutica no se limita a entregar un remedio, sino que implica asesorar al paciente sobre su composición, efectos y uso adecuado, una responsabilidad que requiere años de estudio universitario.
El trasfondo de la disputa
El pronunciamiento del SAFYB se da en un contexto de tensión con el Ejecutivo, que desde 2024 intenta avanzar en la desregulación de la venta de medicamentos, habilitando su comercialización en kioscos, supermercados y estaciones de servicio, sin la presencia obligatoria de un profesional farmacéutico. Esa orientación quedó plasmada en el DNU 70/2023, aunque varios de sus artículos fueron frenados posteriormente por la Justicia.
Desde el sindicato recordaron que ese decreto marcó el inicio de un escenario de conflictividad para el sector farmacéutico y bioquímico. En 2024, la Justicia Laboral suspendió los artículos que permitían el funcionamiento de farmacias sin director técnico farmacéutico, mientras que en 2025 la Justicia Contencioso Administrativa hizo lo propio con las disposiciones que habilitaban la venta de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias, tras una presentación de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA). A esos reclamos también se sumó la Federación Farmacéutica de la República Argentina (FEFARA).
La Justicia respaldó el control profesional
Los fallos judiciales ratificaron que la actividad farmacéutica no puede reducirse a una cuestión económica. En sus resoluciones, los magistrados advirtieron que la dispensación de medicamentos, incluso aquellos de venta libre, debe estar bajo control sanitario profesional, debido a los posibles efectos adversos que puede generar un uso inadecuado.
De este modo, quedó prohibida la comercialización de analgésicos, antiácidos, cremas cicatrizantes y antivirales tópicos en comercios no habilitados, y se reafirmó la obligatoriedad de la dirección técnica farmacéutica en farmacias, droguerías y laboratorios.
Un rol que excede lo comercial
Desde el SAFYB señalaron que el DNU 70/2023 implicaba no solo la liberalización de la venta de medicamentos, sino también un cambio profundo en el modelo de propiedad de las farmacias, al permitir que personas sin título profesional pudieran ser dueñas de múltiples establecimientos y eliminar la exigencia de dirección farmacéutica exclusiva. Además, habilitaba a las droguerías a despachar tratamientos especiales, como los oncológicos, lo que generó un fuerte rechazo en el ámbito de la salud.
Con la suspensión de esos artículos, se restableció la obligación de adquirir medicamentos exclusivamente en farmacias, con el objetivo de garantizar un uso racional de los fármacos y un adecuado asesoramiento a los pacientes.
Defensa de la salud pública
El video difundido por el sindicato busca, según explicaron, prevenir una nueva avanzada desreguladora que pueda poner en riesgo la salud de la población. El mensaje final del material, que ya circula ampliamente en redes sociales, refuerza la idea de que la defensa de la profesión farmacéutica está directamente ligada al cuidado de la salud colectiva.
“La salud no se improvisa”, es el concepto que atraviesa la campaña del SAFYB, que vuelve a posicionar al farmacéutico como un actor sanitario indispensable y al sindicato como una herramienta clave para proteger tanto los derechos laborales como el rol social de la profesión.
