Gremiales | 13 de julio
Consultoras respaldan el plan financiero de Caputo, pero advierten que la crisis en Medio Oriente puede alterar el escenario
Las principales consultoras económicas mantienen una mirada favorable sobre el programa financiero presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y consideran que los objetivos oficiales para 2027 son alcanzables. Sin embargo, el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la creciente tensión en el Golfo Pérsico introducen nuevos factores de incertidumbre que podrían afectar tanto el acceso al financiamiento como la estabilidad macroeconómica argentina.
La preocupación surge tras el deterioro de la situación internacional luego de que se frustraran los intentos de sostener una tregua en la región. El aumento de las tensiones geopolíticas volvió a poner en alerta a los mercados globales, con impacto potencial sobre el riesgo país, el costo del financiamiento externo y los precios de la energía.
En el plano local, los analistas valoraron la presentación del programa financiero del Gobierno, al considerar que aporta previsibilidad sobre las necesidades de financiamiento de los próximos años. No obstante, remarcaron que el éxito del esquema dependerá de la capacidad del Banco Central para continuar acumulando reservas y de la confianza de los inversores en un contexto que estará atravesado por la carrera electoral hacia 2027.
Desde la consultora 1816 señalaron que los compromisos financieros previstos por el Tesoro implicarán una importante presión sobre las reservas internacionales. Según sus estimaciones, el Banco Central deberá sostener un ritmo significativo de compras de divisas para evitar una reducción de sus activos netos mientras se afrontan los vencimientos de deuda proyectados para los próximos años.
Los analistas consideran que el cumplimiento del programa es posible, aunque requerirá una administración muy cuidadosa de la liquidez y del mercado de deuda en pesos. En ese marco, no descartan que el Gobierno avance en nuevas colocaciones de deuda en dólares si las condiciones internacionales lo permiten y el riesgo país continúa descendiendo.
Por su parte, la consultora EconViews destacó como un hecho positivo la decisión oficial de presentar un programa financiero integral, una práctica poco frecuente en los últimos años. La firma sostuvo que las metas planteadas son consistentes con las proyecciones del mercado, aunque advirtió que el proceso podría verse condicionado por una mayor dolarización de carteras a medida que se acerquen las elecciones presidenciales.
Respecto de la inflación, los especialistas observan una tendencia descendente y señalan que las expectativas privadas se ubican en torno al 30% anual para 2026. Sin embargo, advierten que una escalada internacional que impulse los precios del petróleo o genere presiones cambiarias podría alterar esa trayectoria.
Otro de los focos de atención sigue siendo la actividad económica. Si bien algunos indicadores muestran señales de recuperación, el ritmo de crecimiento continúa siendo moderado. El crédito al sector privado exhibió una leve mejora durante junio, aunque persisten niveles elevados de morosidad y una demanda todavía débil en segmentos vinculados al consumo.
En esa línea, la consultora FMyA sostuvo que los mercados financieros continúan mostrando estabilidad y que la desaceleración inflacionaria se consolida. No obstante, alertó que la economía real todavía avanza con menor intensidad que la esperada y que el principal interrogante es si la recuperación alcanzará para mejorar significativamente las condiciones sociales y productivas de cara al próximo ciclo electoral.
Mientras el equipo económico celebra la reducción del riesgo país, la desaceleración de la inflación y la mejora de las reservas, el nuevo escenario internacional agrega incertidumbre a una estrategia que hasta hace pocas semanas parecía transitar un camino más despejado. Para los analistas, el desafío será sostener la estabilidad interna en medio de un contexto global cada vez más complejo e imprevisible.
