Jueves 26 de Febrero de 2026

Gremiales | 26 de febrero

Quiebra y 140 despidos: el final de La Suipachense, una láctea histórica que no logró sobrevivir a la crisis

La industria alimenticia volvió a sufrir un golpe en la provincia de Buenos Aires. La Justicia decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A., razón social de la tradicional La Suipachense, una empresa con más de 70 años de trayectoria que llegó a procesar hasta 250.000 litros diarios de leche y que dejó a 140 trabajadores sin empleo.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes, que dispuso la quiebra definitiva de la firma y la inhibición general de sus bienes. La planta estaba ubicada en Suipacha, donde se convirtió durante décadas en uno de los principales motores económicos locales.

Una crisis que se profundizó en 2025

La empresa, controlada por el grupo venezolano Maralac, arrastraba una crisis prolongada que se agravó a comienzos de septiembre de 2025, cuando la dirección despidió a nueve empleados administrativos y advirtió sobre nuevas desvinculaciones.

La producción se encontraba paralizada desde hacía tres meses cuando la Justicia exigió la presentación de un plan de acción para intentar reactivar la actividad. Sin embargo, la falta de ingresos y el cese operativo terminaron por precipitar el fallo.

En la resolución judicial se señaló que “la inhabilitación de la empresa fallida es definitiva” y se dispuso también la inhabilitación del empresario Jorge Luis Borges León, responsable de la administración, en los términos previstos por la ley concursal.

Protestas y cierre definitivo

Ante la paralización de la planta, los trabajadores iniciaron protestas junto a vecinos de Suipacha y de la cercana Chivilcoy. La falta de actividad productiva implicó la nula generación de ingresos y volvió inviable cualquier intento de recuperación.

El fallo judicial remarcó que el cese operativo no solo estaba acreditado en el expediente, sino que resultaba “público y notorio”, y que la situación de los trabajadores era “delicada y grave”.

Un sector bajo presión

La caída de La Suipachense se suma a un escenario complejo para la industria láctea. Otras firmas del sector, como SanCor, ARSA —también vinculada a Maralac— y Verónica, atravesaron fuertes dificultades en el último tiempo.

Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en diciembre de 2025 las ventas del sector registraron una leve caída mensual del 0,4% y una baja interanual del 1,1% en volumen. Aunque el acumulado anual mostró una mejora del 5,2%, no alcanzó para compensar la fuerte contracción de 2024, cuando el consumo cayó 9,7%.

Un informe del Movimiento CREA advirtió además sobre un escenario de sobreoferta y restricciones externas que presionan los precios a la baja. Las existencias de productos lácteos superan en 9,6% los niveles de 2024, lo que obliga a liquidar stock a valores poco competitivos.

En el plano internacional, la producción mundial de leche continúa en aumento mientras la demanda permanece estancada en regiones clave como Asia y Medio Oriente, lo que limita la posibilidad de exportar excedentes a precios que compensen los mayores volúmenes locales.

Más concentración y menor margen

Las proyecciones para 2026 anticipan un contexto de mayor concentración empresarial y rentabilidad ajustada. El desafío central del sector será que el mercado interno y las exportaciones logren absorber la oferta creciente para evitar nuevas presiones bajistas sobre el precio de la leche al productor.

 

En ese marco, el cierre de La Suipachense no solo representa la pérdida de 140 puestos de trabajo, sino también el fin de una empresa emblemática que durante siete décadas formó parte del entramado productivo bonaerense.

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