Gremiales | 05 de septiembre
Entrevista
Oscar Bernard cuestionó el rumbo de la minería y lanzó duras críticas sobre la crisis de representación en el trabajo rural
El ex subsecretario de Trabajo de San Juan y exgerente del RENATRE habló sobre la visita de Victoria Villarruel a la provincia, el desarrollo de los proyectos mineros, la necesidad de priorizar a los proveedores y trabajadores locales y la situación interna del gremio rural. También cuestionó el funcionamiento de la Justicia en los conflictos de representación sindical.
El Dr. Oscar Bernard, ex subsecretario de Trabajo de la provincia de San Juan y quien durante años se desempeñó como gerente del RENATRE, fue entrevistado en El Sindicato por Sirivinsky Stream, donde realizó un amplio análisis sobre la actualidad laboral, productiva y sindical de la provincia.
Durante la entrevista, Bernard se refirió especialmente a la reciente visita de la vicepresidenta Victoria Villarruel a San Juan y al intercambio que mantuvo con distintos sectores vinculados al desarrollo productivo y minero.
Según explicó, la visita permitió plantear algunas de las principales preocupaciones que existen alrededor del crecimiento de la actividad minera, especialmente en relación con la participación de empresas y trabajadores argentinos.
Minería: el reclamo por mayor participación local
Bernard puso el foco en los proyectos vinculados al cobre y sostuvo que el desarrollo de la minería puede modificar de manera significativa la matriz productiva de San Juan. Sin embargo, advirtió que ese proceso debería contemplar mecanismos que permitan competir en mejores condiciones a las empresas locales.
En ese sentido, cuestionó las diferencias de costos que, según planteó, existen entre proveedores argentinos, chilenos y chinos.
Uno de los ejemplos que mencionó fue el proyecto Vicuña, al que definió como uno de los emprendimientos mineros más importantes de América. Según su exposición, una parte de la infraestructura proyectada ya habría sido adjudicada a empresas de origen chino, con diferencias de costos que dificultarían la competencia de firmas argentinas.
Para Bernard, el problema no radica en impedir la inversión extranjera, sino en garantizar que el desarrollo de los proyectos también genere oportunidades concretas para las empresas y trabajadores de la Argentina.
El dirigente sostuvo que resulta necesario establecer mecanismos de compensación y reglas que permitan que los proveedores locales puedan competir en condiciones más equilibradas.
Una ley para los proveedores mineros
Otro de los puntos abordados fue la reciente sanción en San Juan de una normativa vinculada con los proveedores mineros.
Bernard explicó que la legislación establece requisitos de participación local para las empresas que presten servicios a las operadoras mineras. Entre otros aspectos, señaló que se contempla un 80% de mano de obra local y que las empresas tercerizadas deberían contar con arraigo en la provincia, incluyendo domicilio legal y fiscal y una mayoría de integrantes locales.
El exfuncionario aclaró que todavía se esperaba la reglamentación necesaria para poner plenamente en funcionamiento el registro de proveedores mineros.
El objetivo, según explicó, es que el crecimiento de la actividad extractiva no quede limitado a las grandes compañías operadoras, sino que también pueda traducirse en desarrollo para el entramado empresarial y laboral sanjuanino.
El trabajo rural y una actividad marcada por la migración
Bernard también describió las particularidades del empleo rural en San Juan. Diferenció entre los trabajadores permanentes de las fincas y el importante contingente de trabajadores migrantes que llega durante los meses de cosecha.
La actividad agrícola sanjuanina, explicó, atraviesa distintos ciclos durante el verano y el otoño: uva para consumo fresco, aceituna para conserva, uva destinada a vinificación y aceituna para la producción de aceite de oliva.
Ese esquema genera durante varios meses una fuerte demanda de mano de obra migrante, en un movimiento que forma parte de una histórica circulación de trabajadores rurales desde distintas regiones del país hacia las zonas productivas.
Duras críticas a la representación gremial rural
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando se abordó la situación del RENATRE y OSPRERA.
Bernard sostuvo que existe una profunda crisis de representación dentro del ámbito rural y afirmó que las estructuras sindicales atraviesan un proceso de fuerte deterioro.
Según su mirada, las nuevas tecnologías también modificaron la relación entre los trabajadores y sus representantes. El acceso inmediato a la información habría reducido la distancia entre las bases y las estructuras de conducción, al tiempo que dejó más expuestas las falencias de representación.
El exgerente del RENATRE comparó la situación actual con la etapa de conducción de Gerónimo “Momo” Venegas, a quien reivindicó como un dirigente con un liderazgo muy diferente al que, según su apreciación, existe actualmente.
Para Bernard, una representación sindical sólida debería construirse sobre tres pilares: respeto, honestidad y transparencia.
La disputa judicial por la conducción del gremio
El dirigente también cuestionó el prolongado conflicto judicial relacionado con la conducción nacional del gremio rural.
Durante la entrevista sostuvo que existen expedientes que llevan años sin resolución y cuestionó particularmente los tiempos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para resolver una cuestión de competencia vinculada con el conflicto.
Bernard planteó que la demora judicial genera un escenario de incertidumbre institucional y sostuvo que, mientras no existe una definición definitiva, se habrían producido desplazamientos, conflictos en seccionales y cuestionamientos sobre procesos electorales internos.
También criticó el uso de mecanismos judiciales para resolver disputas internas y sostuvo que una prolongación excesiva de los conflictos termina debilitando a las organizaciones sindicales.
“La justicia llega, pero está llegando demasiado tarde”
En uno de los pasajes más contundentes, Bernard sostuvo que las disputas por el control de las estructuras sindicales no pueden resolverse mediante persecuciones, amenazas o mecanismos que, según su interpretación, terminen deteriorando la organización.
En contraposición, reivindicó la necesidad de recuperar la persuasión y la construcción política como herramientas para consolidar liderazgos.
“La justicia llega, tarde o temprano llega. Lo que pasa es que está llegando demasiado tarde en este caso”, sostuvo durante la entrevista.
Villarruel y una mirada sobre la minería con eje nacional
La visita de Victoria Villarruel también tuvo una lectura política dentro de la entrevista.
Bernard destacó su predisposición a escuchar las problemáticas productivas de San Juan y aseguró que observó en ella una fuerte preocupación por el desarrollo nacional y la preservación ambiental.
Según relató, durante el encuentro la vicepresidenta buscó tomar contacto con distintos sectores productivos y conocer de primera mano las dificultades que atraviesa la provincia.
El dirigente también remarcó la importancia estratégica de San Juan por su ubicación cordillerana y por las posibilidades de conexión con Chile y el océano Pacífico para facilitar las exportaciones.
En ese marco, planteó que el desafío consiste en aprovechar los recursos naturales de la provincia sin perder de vista la protección ambiental, la generación de empleo y la participación de las empresas argentinas.
Un reclamo que cruza minería, trabajo y desarrollo
La entrevista dejó así planteada una discusión que excede al sector minero y al ámbito rural: qué modelo de desarrollo puede generar la actividad económica y quiénes serán sus principales beneficiarios.
Para Bernard, la llegada de inversiones y el crecimiento de la minería pueden representar una oportunidad histórica para San Juan, pero requieren reglas que permitan que parte de ese movimiento económico quede en la provincia.
Al mismo tiempo, advirtió que la crisis de representación sindical constituye otro de los problemas centrales que atraviesan a los trabajadores rurales.
Su diagnóstico combina, de esta manera, tres preocupaciones: la defensa del trabajo local, la participación de empresas argentinas en los grandes proyectos productivos y la recuperación de organizaciones sindicales capaces de representar efectivamente a sus trabajadores.
Desde San Juan, Bernard cerró su participación reivindicando la necesidad de sostener la discusión y la organización: “La lucha hay que continuarla. No hay mejor pelea que la que se da todos los días”.