Gremiales | 13 de abril
Médicos del PAMI inician un paro de 72 horas en todo el país: denuncian recortes de hasta el 50% y cambios en el sistema de prestaciones
El sistema de atención médica para jubilados y pensionados atraviesa un nuevo foco de conflicto. Profesionales que prestan servicios para el PAMI anunciaron un paro nacional de 72 horas desde este lunes, en rechazo a una resolución que —según denuncian— recorta drásticamente sus ingresos y modifica de manera unilateral las condiciones de trabajo.
La medida de fuerza surge tras la publicación de la Resolución RESOL-2026-1107 del Instituto, firmada el pasado 9 de abril, que introduce cambios en el nomenclador y en el modelo prestacional de los médicos de cabecera. Entre los puntos más cuestionados se encuentra la eliminación de incentivos económicos —incluidos los vinculados a la formación de posgrado— y la reformulación del esquema de pagos.
Según explican los profesionales, el nuevo sistema deja atrás el modelo mixto que combinaba el pago por cápita con el cobro por prestaciones efectivamente realizadas, para concentrar casi toda la remuneración en un ingreso fijo. En la práctica, sostienen, esto implica la desaparición de componentes variables clave, lo que derivaría en una caída superior al 50% de sus ingresos.
Estimaciones difundidas por asociaciones médicas indican que honorarios que rondaban los 3,8 millones de pesos mensuales podrían reducirse a entre 1,2 y 1,6 millones, un nivel que —afirman— pone en riesgo la viabilidad económica de muchos consultorios. Los profesionales, además, trabajan bajo modalidad contractual, sin relación de dependencia, y deben afrontar por su cuenta todos los costos operativos: alquiler, personal, insumos, servicios e impuestos.
Otro punto de fuerte rechazo es la incorporación de coseguros para los afiliados, lo que implicaría que jubilados y pensionados deban afrontar pagos adicionales para acceder a determinadas prestaciones. Desde el sector advierten que esta medida podría restringir el acceso a la salud de una población especialmente vulnerable.
El conflicto también abre interrogantes legales. Si bien la resolución ratifica la continuidad de los contratos vigentes, los médicos sostienen que las condiciones económicas fueron modificadas sin instancias de negociación previa, lo que podría derivar en presentaciones judiciales.
Desde la APPAMIA alertaron que el escenario podría provocar una salida masiva de médicos del sistema, afectando el primer nivel de atención. La figura del médico de cabecera es central en el modelo del PAMI, ya que concentra el seguimiento de enfermedades crónicas, la emisión de recetas, la indicación de estudios y las derivaciones.
En ese contexto, la huelga se extenderá hasta el miércoles inclusive bajo la consigna: “Sin honorarios dignos no hay salud de calidad”. Mientras tanto, crece la preocupación por el impacto que el conflicto podría tener en la atención de millones de afiliados en todo el país.
De profundizarse la crisis, advierten especialistas, la demanda podría desplazarse hacia hospitales públicos y clínicas privadas, tensionando aún más un sistema sanitario que ya opera con recursos limitados.
