Gremiales | 31 de enero
Marcelo Mena cuestionó al Gobierno y reclamó una CGT más combativa frente a la Reforma Laboral
Desde uno de los sectores que el Gobierno nacional presenta como emblema de su modelo económico, el secretario general de Asijemin, Marcelo Mena, trazó un diagnóstico crítico sobre la realidad de la minería, desmintió la existencia de un boom laboral y cargó con dureza contra el Ejecutivo por la falta de diálogo con el movimiento obrero. “Dicen que somos los malos de la película, pero ellos son los directores de esta película de terror”, sintetizó.
El dirigente que conduce el sindicato del personal jerárquico, profesional y técnico de la actividad minera advirtió que, pese a los anuncios oficiales sobre inversiones millonarias y proyectos aprobados bajo el régimen RIGI, la actividad no muestra signos concretos de expansión en términos de empleo. “No hay nuevos puestos de trabajo, pero tampoco despidos. Eso habla de una industria estancada, no reactivada”, sostuvo.
Según explicó, la minería hoy se mantiene a flote en comparación con otros sectores golpeados por cierres de empresas y pérdida de puestos laborales, pero ese escenario no alcanza para hablar de crecimiento. “Se pagan bonos y se cumplen las paritarias, pero eso no es motivo de festejo. Simplemente estamos resistiendo mejor que otros rubros”, remarcó.
En materia salarial, Mena cuestionó los índices oficiales de inflación y señaló que el costo de vida real supera los números del Indec. “Lo veo todos los días cuando cargo combustible o hago compras básicas”, afirmó. Aun así, destacó que los salarios del sector se mantienen por encima de la inflación y que resta discutir el último tramo paritario, ya que el acuerdo anual va de mayo a abril.
Uno de los puntos que resaltó como un avance histórico fue el convenio alcanzado con la empresa Barrick, que incorporó escalas salariales por categoría para el personal jerárquico. “Esto garantiza igual remuneración por igual trabajo, algo que no es común en la industria. Antes, cada cargo se negociaba de manera individual con la empresa”, explicó.
Más allá del presente laboral, el líder de Asijemin cuestionó con dureza la orientación de la política minera del Gobierno nacional. A su entender, el Ejecutivo impulsa un modelo meramente extractivo, sin agregado de valor ni desarrollo industrial. “Se apuesta a sacar materia prima, no a construir un esquema productivo como el de los países desarrollados. Así no hay futuro”, advirtió.
En ese marco, vinculó la estrategia minera con la Reforma Laboral que impulsa la gestión de Javier Milei. “La idea es precarizar: más monotributistas, menos aportes patronales y salarios bajos. Es un retroceso enorme”, afirmó. También subrayó la importancia estratégica del litio y el cobre, pero insistió en que deben explotarse bajo un modelo industrial integral y no como simple proveedor primario.
La actividad minera, recordó Mena, emplea a unas 30.000 personas en todo el país, distribuidas en distintos segmentos que van desde la minería metalífera hasta la extracción de piedra, cemento y áridos. “No es un sector menor, tiene un peso social importante y debe ser cuidado”, señaló.
Consultado sobre el rol de la CGT frente al escenario actual, Mena fue categórico: pidió una central obrera más firme y dispuesta a confrontar. “Necesitamos un movimiento obrero combativo. Está en juego el destino de la Argentina y de millones de trabajadores”, afirmó. Y agregó: “No se puede dialogar con un Gobierno que desconoce derechos conquistados. Si te golpean y te dicen que dialogan, no es diálogo”.
El dirigente sostuvo que la Reforma Laboral afecta de manera directa e indirecta a su sector, ya que pone en riesgo conquistas que, según definió, “humanizan el trabajo”. Entre ellas mencionó licencias por violencia de género, ampliación de la licencia por paternidad, derechos por embarazo y adopción. “Nosotros avanzamos en derechos, y enfrente tenemos un Gobierno que quiere degradar las condiciones laborales”, denunció.
Finalmente, Mena opinó sobre el escenario político rumbo a 2027. Aunque aclaró que no se identifica como peronista, reconoció el rol central del peronismo en la vida política argentina. En ese marco, mencionó a Axel Kicillof y a Sergio Uñac como figuras con proyección presidencial. “Juntos o separados, pueden ser una alternativa que cambie el destino del país”, concluyó.
