Gremiales | 16 de febrero
La crianza y los alimentos superan a la inflación y presionan sobre los hogares con hijos
El arranque del año dejó una señal clara para las familias: los gastos esenciales volvieron a crecer por encima del índice general de precios. Mientras el IPC de enero marcó un alza mensual del 2,9%, la canasta de crianza avanzó en todos sus tramos por encima de ese promedio y volvió a evidenciar que sostener un hogar con chicos resulta cada vez más costoso.
De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el costo mensual para la crianza de menores de un año pasó de 460.178 a 476.230 pesos entre diciembre y enero, un incremento del 3,5%. Para niños de 1 a 3 años, el monto trepó a 567.124 pesos, también con una suba del 3,5%.
En el tramo de 4 a 5 años, el gasto alcanzó 483.497 pesos (+3,6%), mientras que para chicos de 6 a 12 años llegó a 607.848 pesos, con la misma variación porcentual. En todos los casos, el componente de bienes y servicios fue el que más impulsó los aumentos, con incrementos cercanos al 4% mensual.
Si se combinan los valores de crianza con los desembolsos propios del inicio del ciclo lectivo, una familia con dos hijos en edad escolar necesita más de un millón de pesos mensuales para cubrir los gastos básicos vinculados al cuidado y la educación.
El impacto del comienzo de clases
A la suba estructural se sumó la presión estacional de la canasta escolar. Un relevamiento de Consumidores Libres indicó que los útiles escolares en la Ciudad de Buenos Aires registraron un incremento interanual del 42,8%. Equipar a un estudiante con artículos básicos e indumentaria demanda alrededor de 240.060 pesos.
Solo el rubro útiles pasó de 91.063 pesos en 2025 a 130.060 pesos en 2026. El estudio —realizado sobre 33 productos en supermercados y comercios porteños— detectó aumentos muy superiores al promedio en artículos como cuadernos, carpetas, resaltadores y adhesivos, con variaciones que en algunos casos superaron el 80% e incluso el 180%.
A esto se agregan mochilas con precios que oscilan entre 20.000 y 180.000 pesos y zapatillas con subas de hasta el 32%. Marzo vuelve así a posicionarse como uno de los meses de mayor tensión sobre el presupuesto familiar.
Alimentos por encima del promedio
La presión no se limita a la crianza y la educación. Las canastas básicas también mostraron un comportamiento más acelerado que el índice general. Mientras el IPC fue de 2,9% en enero, la canasta alimentaria subió 5,8% en el mes y la canasta básica total 3,9%.
Para un adulto equivalente, el costo de la canasta alimentaria se ubicó en 201.939 pesos y la canasta total en 440.226 pesos. En una familia tipo de cuatro integrantes, esos valores ascendieron a 623.990 y 1.360.299 pesos respectivamente, cifra que marca el umbral mínimo para no caer bajo la línea de pobreza.
La brecha mensual —5,8% en alimentos frente a 2,9% del índice general— tiene un efecto regresivo, ya que los hogares de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos a comida y servicios esenciales.
Debate metodológico y presión acumulada
En paralelo, economistas cuestionan la postergación en la actualización de los ponderadores del IPC, en un contexto donde servicios y tarifas ganaron peso en el gasto familiar. Las canastas de crianza, alimentaria y escolar funcionan como indicadores complementarios que permiten observar la dinámica de los consumos imprescindibles.
La diferencia entre un 2,9% general y subas de 3,6% en crianza o 5,8% en alimentos puede parecer acotada en un mes aislado. Sin embargo, acumulada en el tiempo, implica una presión constante sobre ingresos que aún no recuperan poder adquisitivo.
El dato de enero deja en evidencia que, pese a la desaceleración que intenta mostrar el promedio, los rubros ligados a la vida cotidiana —alimentación, cuidado y educación— continúan avanzando a un ritmo mayor. Para los hogares con hijos, el margen entre ingresos y gastos esenciales se estrecha mes a mes.
