Gremiales | 16 de febrero
Cierre de empresas y pérdida de empleo: más de 21 mil firmas menos en dos años
Un informe oficial actualizado a fines de 2025 revela un fuerte deterioro del entramado productivo desde la asunción de Javier Milei. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en los últimos dos años dejaron de operar 21.938 empleadores y se destruyeron 290.602 puestos de trabajo registrados. El promedio equivale a unas 30 empresas menos por día.
Solo en noviembre de 2025 —último mes relevado— cerraron 892 firmas. En ese período, el sistema de riesgos del trabajo contabilizaba 490.419 empleadores y 9.566.571 trabajadores, frente a los 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores que había en noviembre de 2023.
El estudio fue analizado por el Centro de Política Económica Argentina (CEPA), que advirtió sobre una “tendencia negativa en el tejido empresarial” a lo largo del período.
Construcción e industria, en la primera línea del impacto
De las 14 ramas privadas evaluadas por la SRT, 11 redujeron personal. La construcción aparece como la actividad más afectada. De acuerdo con el informe, pasó de crecer a un ritmo anual promedio del 3,4% en el período 2003-2008 a caer 1,3% en 2024.
La industria manufacturera también mostró retrocesos sostenidos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en diciembre la actividad industrial cayó 3,9% y acumuló seis meses consecutivos en baja. El sector fue uno de los más golpeados por las devaluaciones iniciales de la actual gestión, que afectaron el poder adquisitivo y el nivel de consumo.
En contraste, actividades vinculadas al agro, comercio y pesca registraron variaciones positivas, aunque insuficientes para compensar la contracción general. Históricamente, estos sectores demandan menos mano de obra relativa, por lo que su desempeño no logra dinamizar el conjunto del mercado laboral.
Otro dato relevante es la fragilidad de las empresas más jóvenes: el 34% de los cierres registrados entre el tercer trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025 correspondió a firmas con menos de tres años de antigüedad. Muchas de ellas habían iniciado actividades en 2023.
Reforma laboral y consumo en debate
El escenario se complejiza ante la discusión de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Ricardo Diab, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), sostuvo que la generación de empleo depende del nivel de producción y consumo. Si bien la entidad acompaña el proyecto oficial con matices, su titular remarcó que sin reactivación del mercado interno será difícil crear nuevos puestos de trabajo.
Un indicador que refleja la tensión sobre el consumo es la modalidad de pago en supermercados: el 44,6% de las ventas se realizan con tarjeta de crédito. A la par, la morosidad en tarjetas trepó al 7,7%, el nivel más alto desde que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) lleva registros.
Desde el sector pyme también expresaron preocupación. Julián Moreno, de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), advirtió que una flexibilización que reduzca derechos laborales podría impactar negativamente en la masa salarial y, por ende, en el poder de compra, profundizando la retracción del mercado interno.
Por su parte, el economista y empresario pyme Gustavo Lázzari consideró que la transición hacia una economía más abierta y con menor regulación expone a una parte significativa de las pequeñas y medianas empresas a procesos de reestructuración por falta de financiamiento y acumulación de deudas. Señaló que el aumento de planes de pago y cheques rechazados refleja un escenario extendido de dificultades financieras.
Con un entramado productivo en retroceso y el debate laboral en el centro de la agenda, los datos oficiales reavivan la discusión sobre el impacto de la política económica en el empleo y la supervivencia de las empresas.
