Gremiales | 31 de enero
La FeMPINRA condenó la represión en el Puerto de Concepción del Uruguay y negó cualquier respaldo a la violencia estatal
La Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval Argentina (FeMPINRA), que conduce Juan Carlos Schmid, expresó un enérgico repudio a la intervención de las fuerzas de seguridad contra trabajadores en el Puerto de Concepción del Uruguay y rechazó de manera tajante las versiones que intentaron vincular a la organización con un supuesto aval a los hechos represivos.
A través de un comunicado difundido por su Consejo Directivo en redes sociales, la Federación cuestionó “sin ambigüedades” el accionar policial frente a los incidentes ocurridos en el puerto entrerriano, donde se registró el uso de la fuerza pública contra trabajadores. En ese marco, dejó en claro que su postura es coherente con una trayectoria histórica de defensa de los derechos laborales en los sectores marítimo, portuario y naval.
Desde la FeMPINRA remarcaron que la organización ha sido protagonista central en la resistencia sindical frente a los distintos intentos de flexibilización laboral impulsados por gobiernos de orientación neoliberal. “Fuimos parte de la lucha organizada del movimiento obrero para defender los convenios colectivos y frenar el avance sobre los derechos de los trabajadores”, señalaron.
El pronunciamiento también recordó que la Federación integra un amplio colectivo sindical y social que logró la declaración de inconstitucionalidad del denominado Protocolo Antipiquetes. En esa línea, reafirmó su rechazo a cualquier normativa o política que limite la libertad sindical, el derecho de huelga y las garantías constitucionales de protesta.
Ante las versiones que circularon en distintos ámbitos, el Consejo Directivo fue contundente al desmentirlas. “Desconocemos por falsas e infundadas las imputaciones que pretenden atribuirle a nuestra organización algún tipo de aval a la represión ocurrida en el Puerto de Concepción del Uruguay”, afirmaron.
Asimismo, la FeMPINRA aclaró que resulta incorrecto comparar este conflicto con otros episodios ajenos al caso, como el ocurrido en Bahía Blanca. Según precisaron, allí no existieron bloqueos ni interrupciones del funcionamiento portuario, y las medidas sindicales estuvieron dirigidas exclusivamente contra una empresa que incumplía sus obligaciones laborales.
Para cerrar, la Federación ratificó su posición institucional y su rol histórico dentro del sistema portuario y naval argentino. “Nuestra entidad no avala ninguna política represiva contra los trabajadores”, subrayó el comunicado, y reafirmó el compromiso de seguir siendo una voz activa en puertos, ríos, vías navegables y astilleros en defensa de los derechos conquistados, muchos de ellos recuperados tras décadas de retrocesos iniciados en los años 90 con el Decreto 817/92.
De este modo, la conducción de la FeMPINRA buscó despejar cualquier duda sobre su postura y reafirmar su alineamiento con la defensa irrestricta de los derechos laborales y la protesta social.
