Gremiales | 31 de enero
Jorge Sola alertó que la reforma laboral deja el futuro de los trabajadores en manos del Congreso
A días de que el Congreso avance en el debate de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, la Confederación General del Trabajo (CGT) endureció su postura y puso el foco en la responsabilidad política de diputados y senadores. Así lo expresó el cosecretario general de la central obrera, Jorge Sola, quien advirtió que el proyecto amenaza derechos básicos y que su aprobación o rechazo definirá el destino de millones de trabajadores.
En declaraciones radiales, Sola cuestionó el discurso oficial que presenta la iniciativa como una modernización del sistema laboral. Para el dirigente sindical, el contenido del proyecto está lejos de ese objetivo y representa, en cambio, un claro retroceso en materia de protección del empleo y de derechos conquistados.
El referente de la CGT explicó que la estrategia de la central no se limita a la protesta en las calles, sino que incluye un fuerte trabajo de diálogo y presión sobre el arco político. En ese marco, detalló que ya se iniciaron conversaciones con gobernadores y legisladores de distintos espacios, a quienes se les trasladó la preocupación del movimiento obrero frente al alcance de la reforma.
Sola destacó que la movilización y el debate político forman parte de una misma línea de acción. Recordó, en ese sentido, que la masiva protesta del 18 de diciembre fue determinante para que el tratamiento de la reforma laboral no avanzara en ese momento, y remarcó que la CGT continuará combinando ambas herramientas.
Con un mensaje directo al Parlamento, el dirigente fue contundente: los legisladores tienen en sus manos una definición clave para el mundo del trabajo. “La suerte de los trabajadores está en manos del Congreso”, afirmó, al instar a diputados y senadores a frenar una norma que considera perjudicial para el empleo y las condiciones laborales.
El cosecretario general de la CGT también cuestionó que el proyecto sea tratado en sesiones extraordinarias y sin un debate amplio. A su entender, la iniciativa no surge de una discusión profunda ni contempla la participación real de los sectores productivos. “Si se habla de modernizar, primero hay que escuchar a quienes producen y trabajan. Este proyecto no va en ese sentido”, advirtió.
Finalmente, Sola reafirmó el rechazo total de la CGT a la reforma y subrayó que el texto oficial desconoce la desigualdad estructural existente entre trabajadores y empleadores. “No hay igualdad posible en una negociación individual. El Estado y la ley deben proteger a la parte más débil, que es el trabajador”, sostuvo. En ese contexto, adelantó que en los próximos días se convocará al Consejo Directivo de la central para definir los próximos pasos del plan de acción gremial.
