Gremiales | 17 de julio
El Directorio del CONICET respaldó la continuidad de casi 400 becarios y crece el rechazo a los recortes en ciencia
En medio de la creciente preocupación por el ajuste en el sistema científico nacional, la mayoría del Directorio del CONICET se pronunció a favor de garantizar la continuidad de 379 becarios e investigadores cuyos contratos se encuentran en riesgo. La decisión se produjo mientras trabajadores y gremios del sector se movilizaban para reclamar la renovación de becas y denunciar el deterioro de los organismos de investigación.
La votación reflejó una fuerte división interna. Cinco de los integrantes del Directorio apoyaron la continuidad de los becarios, mientras que tres se manifestaron en contra. El dato que generó mayor repercusión fue la abstención del presidente del organismo, Daniel Salamone, quien no acompañó la iniciativa impulsada por la mayoría.
Según trascendió, el Directorio consideró que los recursos necesarios para sostener las becas deben ser transferidos por la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli. Sin embargo, la postura adoptada por Salamone alimentó las críticas de sectores sindicales y académicos que reclaman una intervención más activa de las autoridades del organismo.
Reclamos y movilización
La definición coincidió con una nueva protesta de trabajadores nucleados en ATE CONICET frente al Polo Científico Tecnológico. La organización sindical exigió la prórroga de alrededor de 400 becas posdoctorales vinculadas al ingreso a la Carrera del Investigador Científico (CIC) y a la Carrera del Personal de Apoyo (CPA), además de una recomposición salarial para el sector.
Desde el gremio advirtieron que la eventual finalización de esas becas implicaría la pérdida de recursos humanos altamente capacitados cuya formación demandó años de inversión pública. También sostuvieron que la medida forma parte de un proceso más amplio de reducción de capacidades en el sistema científico nacional.
Preocupación por otros organismos
El debate sobre las becas del CONICET se da en paralelo con conflictos que atraviesan otros organismos estratégicos de ciencia y tecnología, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
En ese contexto, autoridades del Centro Científico Tecnológico (CCT) Córdoba emitieron un pronunciamiento en defensa de la CNEA y cuestionaron las desvinculaciones de personal especializado. El documento advierte que las medidas adoptadas ponen en riesgo capacidades construidas durante décadas y proyectos considerados estratégicos para el país.
Los investigadores remarcaron que la actividad de la CNEA resulta clave para el desarrollo científico, tecnológico e industrial argentino, destacando iniciativas como el reactor modular CAREM, el reactor de investigación RA-10 y la producción de radioisótopos para aplicaciones médicas.
Pedido de revisión
Desde el CCT Córdoba solicitaron la revisión de las decisiones que derivaron en despidos, reclamaron la reincorporación del personal afectado y exigieron la continuidad de los programas vinculados al desarrollo nuclear. Además, pidieron una asignación presupuestaria que garantice el funcionamiento de instituciones consideradas fundamentales para la investigación y la innovación tecnológica.
La situación volvió a poner en el centro del debate el futuro del sistema científico argentino, en un escenario marcado por restricciones presupuestarias, conflictos laborales y cuestionamientos sobre el impacto de las políticas de ajuste en áreas estratégicas para el desarrollo nacional.
