Gremiales | 31 de enero
Di Próspero advierte por la Reforma Laboral y reclama orden político: “No se trata de candidatos, se trata de proyectos”
Con casi 42 años de trabajo dentro del Congreso Nacional, Norberto Di Próspero es una de las voces que mejor conoce la dinámica interna de Diputados y el Senado. Secretario General de la Asociación del Personal Legislativo (APL), mantiene diálogo permanente con legisladores de ambas cámaras y hoy juega un rol clave en la búsqueda de canales de negociación para frenar o, al menos, amortiguar el impacto de la Reforma Laboral impulsada por el Gobierno. En paralelo, reclama una reorganización urgente del peronismo y pone el foco en la crisis social: “El objetivo es ir por la gente que la está pasando muy mal”.
En diálogo con InfoGremiales, Di Próspero reconoció que el escenario parlamentario es adverso desde lo numérico. “Hay muchas posibilidades de que esta ley salga, tanto en el Senado como en Diputados. Los números hoy están más cerca de que se apruebe que de que no”, advirtió, al tiempo que llamó a actuar con inteligencia política y no limitar la estrategia sindical únicamente a las medidas de fuerza.
Salarios en caída y un sector golpeado
En cuanto a la situación de los trabajadores legislativos desde la asunción de Javier Milei, el dirigente explicó que el sector se rige por la Ley 24.600 de Empleo Legislativo, con paritarias propias y carrera administrativa. “Nuestra prioridad histórica fue defender la fuente de trabajo y eso se logró: no hubo despidos masivos. Pero no pudimos escapar a la pérdida del poder adquisitivo”, señaló.
Según detalló, los salarios legislativos perdieron más del 80% frente a la inflación. “Antes teníamos sueldos dignos, la gente podía llegar a fin de mes, pensar en vacaciones. Hoy hay compañeros y compañeras que la están pasando realmente mal”, sostuvo. Si bien aclaró que el sector todavía no cayó por debajo de la línea de pobreza, reconoció que hay trabajadores que, tras pagar alquiler y expensas, quedan con ingresos muy ajustados, una situación inédita en la actividad.
Respecto a posibles nuevos retiros voluntarios, Di Próspero fue categórico: “No, eso ya ocurrió. Hay un esquema de jubilación anticipada que viene desde 2017. Se fue mucha gente valiosa y eso también impacta en la estructura y en los gremios”. Además, remarcó que los puestos que se pierden por carrera administrativa no se reemplazan.
Reforma Laboral: diálogo antes que gestos aislados
Di Próspero aseguró que participa activamente de las gestiones para frenar la Reforma Laboral y que mantiene conversaciones con senadores y diputados del peronismo. “Apoyan, pero la realidad es que los números mandan. Por eso hay que ser inteligentes y no quedarnos solo en un paro que después no logre frenar la ley”, planteó.
En ese sentido, cuestionó el contenido del proyecto: “No genera trabajo, no mejora la situación del trabajador. Decir lo contrario es mentir”. Y agregó que, si bien la CGT intenta abrir canales de diálogo, “no hay todavía una mesa firme de negociación”.
Con conocimiento profundo de los tiempos legislativos, explicó que el debate en comisión podría comenzar a partir del 10 de febrero y que existen distintas estrategias posibles: demorar el tratamiento, trabar su avance entre cámaras o intentar modificaciones. “Yo veo que los números se acercan más a la aprobación, pero igual hay que dar la pelea política y parlamentaria”, subrayó.
Reorganizar el PJ y priorizar lo social
Más allá de la coyuntura legislativa, Di Próspero también se refirió a la interna del peronismo y evitó personalizar el debate en nombres propios. “No creo que se trate de candidatos, se trata de proyectos. Estamos en una etapa de reconstrucción, en una de las crisis más profundas que recuerdo en lo económico, social y político”, afirmó.
Para el dirigente, no hay margen para disputas internas: “No hay tiempo para pelearnos entre nosotros mientras se destruye el trabajo, la industria y el consumo”. Y marcó con claridad las prioridades: “Hay que ir por la gente que la está pasando muy mal, por los pibes que no comen a la noche, por los jubilados, por los discapacitados, por la gente en situación de calle”.
“Hoy el problema es de corto plazo —concluyó—. No se puede prometer mucho ni pensar proyectos a largo plazo. Primero hay que contener esta crisis social enorme. Después vendrá el resto”.
