Gremiales | 09 de mayo
Crisis en Farmacias Dr. Ahorro: cerraron todas las sucursales y 240 trabajadores esperan cobrar sus salarios
La cadena Farmacias Dr. Ahorro atraviesa una profunda crisis financiera y laboral. Este jueves, unos 240 empleados se encontraron con todas las sucursales cerradas y sin posibilidad de ingresar a sus puestos de trabajo, luego de que la empresa cambiara las cerraduras de los locales y de la sede central sin previo aviso.
La situación generó conmoción entre los trabajadores, quienes además recibieron un comunicado interno a través de WhatsApp en el que la firma confirmó el cierre “hasta nuevo aviso” y anunció que solo podrá abonar “un porcentaje” de los salarios correspondientes.
En el mensaje enviado al personal, la empresa reconoció que atraviesa un proceso concursal que le impide afrontar en tiempo y forma sus obligaciones salariales. También admitió que la crisis se agravó tras frustrarse una operación de venta integral que venía negociándose desde hacía meses.
“Sabemos que el monto abonado resulta insuficiente y lamentamos profundamente esta situación”, expresó la compañía en el texto distribuido entre los empleados.
La firma informó además que actualmente tramita ante la sindicatura judicial la venta individual de tres sucursales, con el objetivo de obtener fondos para cancelar parte de las deudas salariales pendientes. Según indicaron, el dinero que eventualmente ingrese será destinado prioritariamente al pago de haberes atrasados.
Mientras tanto, la empresa aseguró que continúa buscando alternativas para sostener parte de la estructura comercial y preservar la mayor cantidad posible de puestos laborales.
La crisis no es nueva. En diciembre de 2025, la cadena ya había despedido a cerca de 90 trabajadores en medio de un proceso de ajuste y deterioro financiero que venía afectando su operatoria.
Ahora, los empleados que permanecían activos se encontraron directamente con los accesos bloqueados y sin información previa sobre la continuidad laboral. La incertidumbre crece tanto por el pago incompleto de salarios como por el futuro de las sucursales y de la propia compañía.
El conflicto vuelve a poner en evidencia el complejo escenario que atraviesa el comercio minorista y el sector farmacéutico, golpeados por la caída del consumo, el aumento de costos operativos y las dificultades de financiamiento en medio de la recesión económica.
Por el momento, no hubo precisiones sobre cuándo podrían reabrirse las sucursales ni sobre el alcance definitivo del proceso judicial que enfrenta la empresa.
