Gremiales | 01 de mayo
BGH detiene su producción en Tierra del Fuego y anticipa vacaciones ante la caída del consumo
La empresa BGH resolvió paralizar durante al menos 45 días su planta de Río Grande, en Tierra del Fuego, en una decisión que expone la profundidad de la crisis que atraviesa el sector de electrodomésticos. La medida comenzará a regir en julio y estará acompañada por un adelantamiento de vacaciones para el personal.
El freno productivo impactará sobre unos 600 trabajadores directos y cerca de 1.000 empleos indirectos vinculados a la actividad industrial. Desde la compañía explicaron que la determinación responde a la acumulación de stock sin salida y a la persistente retracción del consumo en el mercado interno.
En este contexto, la Unión Obrera Metalúrgica intervino en las negociaciones para intentar garantizar que los operarios queden encuadrados bajo la figura de vacaciones anticipadas y evitar, al menos en una primera etapa, suspensiones. Sin embargo, todavía no está definido el esquema de pago durante el período de inactividad, lo que mantiene en alerta a los trabajadores.
La planta fueguina de BGH produce televisores y equipos de aire acondicionado, dos segmentos fuertemente golpeados por la caída de las ventas. La decisión fue comunicada en asamblea, aunque persisten dudas sobre la modalidad de implementación y el nivel de cobertura salarial que recibirán los empleados durante el parate.
El escenario de la compañía se inscribe en una crisis más amplia del sector. Firmas como Electrolux, Whirlpool y Peabody también enfrentan dificultades, con cierres de líneas de producción, conflictos laborales y recortes de personal. A esto se suman los problemas de otras compañías del polo industrial fueguino, afectadas por el avance de las importaciones y la recesión económica.
La paralización de BGH también podría generar un efecto en cadena sobre la Cooperativa Tierra del Fuego, que trabaja bajo modalidad de fasón con insumos provistos por la empresa. La interrupción de la actividad amenaza con reducir su nivel de producción y comprometer ingresos de sus asociados.
Frente a este panorama, el gobernador Gustavo Melella anunció un paquete de asistencia económica para sostener la actividad, aunque desde el sector advierten que las medidas aún no logran revertir el deterioro. La incertidumbre sobre la continuidad laboral y el pago de salarios marca el pulso de una crisis que mantiene en vilo a toda la industria fueguina.
