Gremiales | 21 de enero
SICONARA se planta contra la reforma laboral y alerta por un fuerte golpe al sistema de salud sindical
El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA) expresó un rechazo categórico al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que la iniciativa tendrá un impacto directo y severo sobre el financiamiento de las obras sociales sindicales. En particular, el gremio alertó por las consecuencias que la medida tendría sobre OSCONARA, la obra social que brinda cobertura sanitaria a los trabajadores del sector.
Desde la organización que conduce Mariano Vilar señalaron que la reducción de las contribuciones patronales, prevista en el proyecto oficial, pone en riesgo la sustentabilidad del Sistema Solidario de Salud. Según explicaron, el recorte del aporte del 6% al 5% —presentado por el Ejecutivo como una modificación menor— implicaría en los hechos una caída superior al 17% en los ingresos de la obra social del gremio, con efectos inmediatos sobre la atención médica de afiliados activos y jubilados.
“El Gobierno habla de una baja marginal, pero para nosotros ese punto menos se traduce en menos prestaciones, menos medicamentos y mayores dificultades para garantizar la atención de miles de familias”, sostuvo Vilar. En ese sentido, remarcó que no se trata de una discusión técnica sino de una definición política: “Esta decisión pone en riesgo el derecho a la salud de los trabajadores”.
El titular de SICONARA también cuestionó el trasfondo del proyecto y lo calificó como una reforma “claramente antiobrera”. A su entender, la iniciativa no apunta a la creación de empleo ni a mejorar las condiciones laborales, sino a trasladar el ajuste al sistema de obras sociales sindicales. “Se busca desfinanciar deliberadamente uno de los pocos mecanismos que todavía garantizan el acceso a la salud para trabajadores activos y jubilados”, afirmó.
Desde el gremio advirtieron además que el escenario se agrava por el aumento constante de los costos en el sistema sanitario. “Mientras se recortan aportes patronales y se encarecen las prestaciones médicas y los medicamentos, se les exige a las obras sociales que sostengan el sistema con menos recursos. Es una ecuación imposible que conduce al deterioro de la atención”, señaló Vilar, quien describió el rumbo del Gobierno como “un experimento profundamente inhumano”.
En ese marco, SICONARA subrayó que OSCONARA no funciona como una empresa privada, sino como una obra social solidaria, gestionada con criterios de responsabilidad y orientada exclusivamente al bienestar de sus afiliados. “Cada peso que se quita a la obra social es un golpe directo a la salud de nuestros compañeros. No vamos a aceptar que se utilice a las obras sociales sindicales como variable de ajuste”, enfatizó el dirigente.
Finalmente, el sindicato anticipó que continuará visibilizando el impacto real de la reforma laboral y que no descarta avanzar con acciones gremiales, políticas y judiciales para defender tanto la salud como los derechos laborales de los conductores navales y sus familias.
