Gremiales | 03 de julio
La CGT cuestionó el proyecto para flexibilizar la venta de tierras a extranjeros y pidió al Senado que rechace la iniciativa
A una semana de la conmemoración del Día de la Independencia, la Confederación General del Trabajo (CGT) salió al cruce de la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo para modificar el régimen de propiedad de tierras rurales y eliminar los límites vigentes para la adquisición de superficies por parte de ciudadanos y empresas extranjeras.
A través de un duro pronunciamiento, la central sindical manifestó su preocupación por las implicancias que podría tener la propuesta sobre el control de los recursos estratégicos del país y advirtió que la discusión excede el plano económico para involucrar cuestiones vinculadas a la soberanía nacional, el desarrollo productivo y el futuro de las generaciones venideras.
La legislación actualmente vigente establece restricciones a la tenencia de tierras rurales por parte de extranjeros y fija topes destinados a preservar el control nacional sobre recursos considerados estratégicos. La eventual eliminación de esos límites abrió un intenso debate político, económico y social que ahora suma la oposición explícita de la principal central obrera del país.
Desde la CGT sostuvieron que la tierra constituye un activo fundamental para el desarrollo nacional y remarcaron que recursos como el agua, los minerales, las áreas productivas y las fuentes energéticas deben permanecer bajo mecanismos de protección que garanticen el interés colectivo. En ese sentido, consideraron que una apertura sin restricciones podría favorecer procesos de concentración patrimonial y limitar la capacidad del Estado para definir políticas de largo plazo.
La entidad también expresó preocupación por el creciente interés internacional sobre recursos naturales estratégicos y señaló que numerosos países mantienen regulaciones destinadas a resguardar territorios considerados sensibles para su desarrollo económico y geopolítico. Según la central obrera, la Argentina no debería avanzar en una dirección contraria a esa tendencia.
El documento difundido por el Consejo Directivo Nacional vincula además el debate sobre la propiedad de la tierra con la generación de empleo, la producción y la distribución de la riqueza. Para la CGT, la defensa de la soberanía territorial forma parte de una estrategia más amplia orientada a garantizar crecimiento económico con inclusión social y fortalecimiento del mercado interno.
En ese marco, la organización sindical dirigió un mensaje a los integrantes del Senado de la Nación, ámbito donde deberá discutirse la iniciativa, y les solicitó que analicen las consecuencias de una eventual modificación de la normativa vigente antes de adoptar una decisión definitiva.
La postura de la CGT se suma a las voces de distintos sectores políticos, sociales y productivos que participan del debate sobre el alcance de las inversiones extranjeras en el territorio nacional y el equilibrio entre la promoción de capitales externos y la preservación de recursos considerados estratégicos para el país.
Con el tratamiento legislativo aún pendiente, la discusión promete convertirse en uno de los temas de mayor relevancia política en la antesala de una nueva celebración del 9 de Julio, fecha que tradicionalmente reaviva los debates sobre independencia económica, desarrollo nacional y soberanía.
