Gremiales | 03 de junio
El FMI impulsa una reforma previsional que incluye elevar la edad jubilatoria y revisar los regímenes especiales
El organismo internacional incorporó en su última revisión del programa con Argentina una serie de recomendaciones para modificar el sistema previsional. Entre las propuestas figuran cambios en los requisitos de acceso a las jubilaciones, la unificación de regímenes y un mecanismo que vincularía la edad de retiro con el aumento de la esperanza de vida.
La segunda revisión del acuerdo firmado entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a colocar el debate previsional en el centro de la escena política y económica. El organismo planteó una serie de lineamientos para reformar el sistema jubilatorio argentino, en el marco de un proceso de revisión estructural que el Gobierno nacional se comprometió a analizar durante los próximos años.
Según surge de los documentos técnicos del programa Extended Fund Facility (EFF) 2025, el FMI propone avanzar en modificaciones profundas del régimen previsional con el objetivo de reducir presiones fiscales y redefinir los criterios de acceso a los beneficios jubilatorios.
Uno de los cambios más relevantes apunta a reemplazar los mecanismos de regularización previsional por un sistema basado exclusivamente en los años efectivamente aportados. Bajo este esquema, quienes no alcancen los 30 años de contribuciones requeridos para acceder a una jubilación plena podrían percibir prestaciones proporcionales al tiempo aportado durante su vida laboral.
La propuesta abre un fuerte debate debido al elevado nivel de informalidad laboral existente en el país. Distintos especialistas advierten que millones de trabajadores podrían enfrentar dificultades para cumplir con los requisitos exigidos y quedar relegados a prestaciones de menor cuantía.
Otro de los ejes planteados contempla que los beneficios de carácter universal, como la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), sean financiados íntegramente mediante recursos tributarios generales, mientras que el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) quede reservado para quienes completaron la totalidad de los aportes requeridos.
Además, el organismo internacional impulsa la convergencia de los distintos regímenes previsionales existentes. Esto incluye tanto los sistemas especiales vinculados a determinadas actividades laborales como los esquemas provinciales que mantienen características propias. La iniciativa busca avanzar hacia una mayor homogeneidad del sistema, aunque genera preocupación en sectores que cuentan con condiciones diferenciales conquistadas a lo largo de los años.
Entre los puntos que generan mayor controversia aparece la propuesta de equiparar la edad jubilatoria entre hombres y mujeres. Actualmente, las mujeres pueden acceder a la jubilación ordinaria a los 60 años, mientras que los hombres lo hacen a los 65. El FMI considera que esa diferencia debería revisarse en función de criterios demográficos y financieros.
A su vez, el documento incorpora la posibilidad de establecer un mecanismo automático de actualización de la edad jubilatoria vinculado a la evolución de la esperanza de vida. Bajo este criterio, el incremento en la longevidad de la población derivaría gradualmente en una extensión de la vida laboral activa, una modalidad que ya se aplica o se debate en diversos países europeos.
El compromiso asumido por la administración de Javier Milei establece que hacia finales de 2027 se presentará un diagnóstico técnico integral del sistema previsional junto con distintas alternativas de reforma para su eventual tratamiento legislativo.
La discusión promete convertirse en uno de los debates más sensibles de los próximos años, ya que involucra aspectos centrales de la seguridad social, el financiamiento estatal y los derechos previsionales de millones de trabajadores argentinos.
