Gremiales | 07 de marzo
El Centro de Patrones ratificó el estado de alerta y advierte con medidas en el cordón agroexportador
El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo resolvió mantener el estado de alerta y facultó a su conducción a avanzar con medidas de fuerza si se profundiza el conflicto laboral en el sector marítimo y fluvial. La decisión fue adoptada por unanimidad durante una Asamblea General Extraordinaria realizada en la delegación sindical de Puerto General San Martín , uno de los puntos neurálgicos del sistema agroexportador del país.
Durante el encuentro, los afiliados otorgaron mandato a la Comisión Directiva para impulsar acciones directas y adherir a eventuales paros convocados por centrales sindicales y federaciones del sector. Entre ellas, la Confederación General del Trabajo de la República Argentina , la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte , la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina y la Federación Sindical Marítima y Fluvial .
Advertencia desde el corazón del comercio exterior.
La conducción sindical advirtió que la exclusión de los trabajadores embarcados del alcance de la Ley de Contrato de Trabajo podría desatar un conflicto de gran magnitud que afecte la actividad portuaria y fluvial.
El secretario general del gremio, Mariano Moreno , cuestionó con dureza tanto al Gobierno como a sectores empresariales del complejo agroexportador y pesquero, a quienes acusó de impulsar cambios que recortan derechos laborales.
"Para que exista diálogo tiene que haber una contraparte dispuesta a discutir. Este Gobierno nunca nos abrió las puertas. Los empresarios, que probablemente llevaron el borrador de esta ley, pretenden imponer condiciones en lugar de debatir", sostuvo el dirigente durante la asamblea.
Reclamamos por el marco legal del trabajo marítimo.
Uno de los principales puntos de conflicto es la posibilidad de que el personal embarcado quede regulado exclusivamente por la Ley de Navegación 20.094 , normativa que establece condiciones laborales diferentes y, según el sindicato, indemnizaciones considerablemente menores.
Desde el gremio señalan que ese esquema implicaría compensaciones equivalentes a apenas diez días de salario básico, lo que considera una reducción significativa frente a los derechos contemplados en la legislación laboral general.
Moreno también cuestionó el argumento empresarial de que las huelgas generan fuertes pérdidas económicas. “Si dicen que se pierden cientos de millones de dólares por cada día de paro, entonces también están reconociendo la riqueza que generan los trabajadores cuando la actividad funciona normalmente”, afirmó.
Riesgo de parálisis en la actividad
El sindicato advirtió que la aplicación de nuevas reglas laborales o la reducción de tripulaciones podría derivar en un conflicto que paralice la operatoria portuaria y fluvial, especialmente en el corredor agroexportador del río Paraná.
En la asamblea también participaron delegaciones de otros gremios marítimos y portuarios, entre ellos el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos , el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina , el Sindicato de la Marina Mercante , el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos y el Sindicato de Serenos de Buques , que manifestaron su respaldo al reclamo.
Un conflicto con antecedentes históricos
Sobre el cierre del encuentro, el titular del gremio trazó un paralelismo entre el actual escenario laboral y otros momentos de la historia reciente argentina. Según expresaron, políticas similares se aplicaron durante la última dictadura militar, el proceso de reformas de los años noventa y la gestión de Mauricio Macri .
"Estas políticas contra el mundo del trabajo ya las vimos antes. Estamos preparados para defender nuestros derechos", concluyó el dirigente.
Con el mandato aprobado en asamblea, el gremio dejó abierta la posibilidad de nuevas protestas en el sector marítimo y fluvial, un área clave para el comercio exterior argentino y la actividad agroindustrial.
