Luego de eliminar el adicional por presentismo —una decisión que implicó una reducción nominal de hasta $150.000 en algunos salarios— el Gobierno nacional convocó a los gremios de la Administración Pública Nacional a retomar la negociación paritaria este viernes 6 de marzo a las 14 horas en la sede de la cartera laboral.
La citación llega tras el cuarto intermedio que se mantenía desde diciembre de 2025 y en medio de un fuerte malestar sindical por el deterioro de los ingresos. Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que la discusión debe apuntar a recomponer el poder adquisitivo perdido durante la gestión de Javier Milei.
“El poder de compra de los estatales fue destruido en los últimos dos años. Esta paritaria tiene que empezar a ponerle fin al ajuste”, sostuvo el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, quien responsabilizó al Ejecutivo por el deterioro salarial y cuestionó el aumento de más del 100% otorgado a funcionarios mientras —según afirmó— los trabajadores vieron “pulverizados” sus ingresos.
Reclamo de 45% y salario mínimo de $2,2 millones
ATE exige una recomposición del 45,3% para recuperar la pérdida acumulada frente a la inflación y planteó además la incorporación de una suma fija de $400.000 que pase a integrar el salario de manera permanente.
El sindicato también fijó como referencia un ingreso mínimo de $2.200.000 para los trabajadores del sector público. De acuerdo con un informe elaborado por la Junta Interna de ATE en el INDEC, el salario necesario para cubrir necesidades básicas asciende a $2.213.476, compuesto por $766.970 destinados a la canasta alimentaria y $1.446.506 para otros bienes y servicios esenciales.
Aguiar, además, cuestionó la postura de otro gremio estatal que en instancias anteriores aceptó acuerdos por debajo de la inflación. “Si vuelven a firmar aumentos que no alcanzan, tendrán que explicar a cambio de qué lo hacen”, lanzó.
La nueva reunión paritaria se desarrollará en un clima de alta tensión, con los trabajadores reclamando una recomposición urgente tras la quita del plus por presentismo y el impacto del ajuste sobre los salarios del sector público.