Gremiales | 05 de julio
Crece el conflicto en la seguridad privada: FATRASEP denuncia incumplimientos patronales y anuncia medidas de fuerza
La negociación salarial de los trabajadores de la seguridad privada ingresó en una etapa de fuerte confrontación luego de que la Federación Argentina de Trabajadores de la Seguridad Privada (FATRASEP) denunciara la paralización de las conversaciones paritarias con la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI).
Desde la organización sindical aseguran que existía un entendimiento de palabra para actualizar los salarios del sector durante el segundo semestre del año, pero afirman que las empresas dieron marcha atrás y se negaron a formalizar el acuerdo.
Según explicó la federación, el compromiso alcanzado contemplaba elevar el salario conformado del Vigilador General hasta los $2.000.050, una cifra que buscaba recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores frente al impacto de la inflación.
Las negociaciones fueron encabezadas por el secretario general de FATRASEP, Julio Gutiérrez, junto a integrantes de la conducción nacional de la entidad. Sin embargo, en las últimas reuniones las posiciones entre las partes volvieron a alejarse.
Diferencias por la negociación salarial
De acuerdo con la federación, CAESI condicionó la continuidad de la discusión salarial a la apertura de un debate sobre un nuevo convenio colectivo de trabajo. El planteo fue rechazado por los representantes gremiales, quienes sostienen que el convenio vigente mantiene plena validez hasta el 31 de diciembre y que las cuestiones salariales deben resolverse dentro del marco normativo actual.
Desde FATRASEP remarcaron que las propuestas acercadas por el sector empresario resultan insuficientes para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos meses y advirtieron que no aceptarán modificaciones que impliquen retrocesos en derechos laborales ya incorporados a los convenios de la actividad.
Estado de alerta y movilización
Ante la falta de avances, la federación ratificó el estado de alerta y movilización permanente dispuesto a fines de junio y confirmó el inicio de un plan de acción gremial en todo el país.
Las medidas previstas incluyen asambleas informativas en los lugares de trabajo, protestas, quites de colaboración y distintas acciones sindicales en empresas vinculadas a la conducción de la cámara empresaria.
Entre las firmas donde podrían comenzar las primeras medidas se encuentran compañías de gran presencia en el mercado de la seguridad privada, aunque desde el sindicato advirtieron que las acciones podrían extenderse a otros establecimientos a través de los gremios adheridos a la federación en distintas provincias.
Denuncia ante la Secretaría de Trabajo
En paralelo, FATRASEP anticipó que presentará una denuncia formal ante la Secretaría de Trabajo de la Nación por lo que considera una negativa empresarial a continuar negociando de buena fe la actualización salarial del sector.
La entidad sindical sostiene que la situación afecta a miles de vigiladores que prestan servicios en todo el país y reclama una recomposición que permita superar la barrera de los dos millones de pesos para la categoría principal de la actividad.
Un conflicto que recrudece tras el acuerdo de comienzos de año
La actual disputa contrasta con el escenario que se había registrado a fines de 2025, cuando FATRASEP y CAESI alcanzaron un acuerdo para el primer semestre de 2026. Aquella negociación permitió actualizar los salarios del sector y fijó para junio un salario conformado de $1.644.650 para la categoría de Vigilador General.
Sin embargo, las diferencias surgidas en la nueva ronda de negociaciones reabrieron el conflicto y profundizaron la tensión entre trabajadores y empresas. Mientras los sindicatos exigen una recomposición salarial acorde al costo de vida, las cámaras empresarias plantean discutir aspectos estructurales de la actividad antes de avanzar con una nueva firma paritaria.
Con las negociaciones estancadas y medidas gremiales en marcha, el sector de la seguridad privada enfrenta un escenario de creciente incertidumbre que podría derivar en un conflicto de alcance nacional durante las próximas semanas.
