Miércoles 21 de Enero de 2026

Gremiales | 21 de enero

Buenos Aires enciende alertas por la desaparición de más de 5.300 empresas desde la asunción de Milei

El gobierno de la provincia de Buenos Aires alertó sobre un fuerte deterioro del entramado productivo bonaerense tras el cierre de más de 5.300 empresas desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Así lo informó el ministro de Economía provincial, Pablo López, quien advirtió que la caída de la actividad industrial y comercial está teniendo un impacto directo en el empleo y la capacidad productiva.

Según los datos oficiales, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 dejaron de operar 5.335 firmas en territorio bonaerense, lo que representa un promedio de 232 empresas menos por mes. El funcionario señaló que se trata de siete meses consecutivos de retroceso en la cantidad de unidades productivas activas.

López remarcó que, si bien la crisis afecta a todo el país, la provincia de Buenos Aires concentra el mayor daño debido a su peso en la economía nacional. El distrito aporta cerca del 50% del valor industrial argentino y reúne aproximadamente tres de cada diez empresas que cerraron en el período analizado.

“La apertura indiscriminada de importaciones y el abandono de la economía real golpean de lleno a la industria y al comercio”, sostuvo el ministro, al tiempo que subrayó que Buenos Aires genera el 48,9% del Producto Bruto Interno industrial, muy por encima de otros polos productivos como la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

El retroceso alcanza tanto a pequeñas y medianas empresas como a grandes compañías. En las últimas semanas se conocieron casos emblemáticos, como el cierre de la agroindustrial GEPSA en Pilar, dedicada a la producción de alimento balanceado, que dejó a unos 80 trabajadores en situación de despido. En el mismo distrito, a fines de 2025, la empresa de porcelanatos ILVA bajó sus persianas, con una pérdida estimada de 300 puestos de trabajo y protestas frente a la planta.

La lista de cierres y despidos incluye también a la petroquímica Sealed Air, que desvinculó a 65 empleados, y a la mayorista Lustramax, ubicada en el Parque Industrial de Tortuguitas, donde 29 operarios quedaron sin empleo. A esto se sumó la decisión de la multinacional Lamb Weston de cerrar su planta de Munro, en Vicente López, con el despido de alrededor de 100 trabajadores.

Desde la administración bonaerense también advirtieron sobre la fuerte caída en el uso de la capacidad instalada de la industria, que actualmente se ubica en torno al 61%, un nivel incluso inferior al registrado durante el año 2020, en plena pandemia. En 2019 ese indicador era del 62,8%, subió levemente en 2022 hasta el 66% y volvió a descender en el último período.

La capacidad instalada refleja el nivel máximo de producción que una planta puede alcanzar con sus recursos disponibles. Cuando ese nivel cae, se frenan líneas de producción, pero los costos fijos se mantienen, lo que erosiona la rentabilidad, desalienta inversiones y acelera el cierre de empresas.

 

El diagnóstico del gobierno de Axel Kicillof describe un escenario de creciente fragilidad productiva en la principal provincia del país, con consecuencias directas sobre el empleo y la estructura industrial, en un contexto nacional que —advierten— continúa profundizando la recesión.

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