Gremiales | 21 de enero
Argüello advirtió que la CGT solo debatirá la Reforma Laboral si no implica una pérdida de derechos
El cosecretario general de la CGT, Octavio Argüello, volvió a cuestionar con dureza la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y aseguró que la central obrera está dispuesta a discutir cambios en el mundo del trabajo únicamente si no significan un retroceso en derechos conquistados. “Mientras no sea volver a la esclavitud, estamos dispuestos a debatir”, afirmó.
El dirigente camionero, hombre de confianza de Hugo Moyano dentro del triunvirato cegetista, señaló que la conducción sindical mantiene conversaciones con distintos gobernadores para advertirles sobre las consecuencias del proyecto enviado por el Ejecutivo al Senado. Según Argüello, la iniciativa oficial “no genera más empleo” y, por el contrario, “profundiza la precarización laboral”.
En ese sentido, sostuvo que la CGT no desconoce las transformaciones que atravesó el mercado de trabajo en los últimos años, pero remarcó que cualquier modificación normativa debe tener como eje central la creación de empleo genuino y con condiciones dignas. “Hay cambios en el sistema laboral y eso se puede discutir, pero siempre garantizando derechos y cobertura para los trabajadores”, planteó.
Argüello fue tajante al evaluar el texto presentado por el Gobierno. “Así como está redactada, esta ley va en contra de la dignidad de los trabajadores”, afirmó en declaraciones radiales, y consideró que la propuesta carece de sentido práctico porque no promueve la generación de nuevos puestos de trabajo.
Además, advirtió que la reforma, en su estado actual, podría derivar en múltiples conflictos judiciales. “Es un proyecto totalmente judicializable”, sostuvo, al tiempo que insistió en que el Ejecutivo debería abrir un canal de diálogo real con las organizaciones sindicales antes de avanzar en el Congreso.
En paralelo, la cúpula de la CGT comenzará la próxima semana una nueva ronda de reuniones con gobernadores, en un escenario de creciente tensión política y sindical. Desde la central obrera no descartan que esos encuentros deriven en gestos de alto impacto público.
Por último, Argüello dejó en claro cuál será la postura del movimiento obrero si el Gobierno decide avanzar sin consensos. “Si no nos escuchan, vamos a estar en la calle”, advirtió, anticipando posibles medidas de protesta en defensa de los derechos laborales.
