Gremiales | 23 de mayo
Aceiteros endurece su postura tras la intervención de la UOM y reclama un paro nacional por tiempo indeterminado
La decisión judicial que dejó sin efecto las elecciones de la Unión Obrera Metalúrgica encendió una fuerte reacción dentro del movimiento sindical. La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) salió con dureza a cuestionar el fallo y llamó a construir un plan de lucha nacional que desemboque en un paro por tiempo indeterminado.
A través de un comunicado difundido este sábado, la organización aceitera expresó su respaldo al secretario general de la UOM, Abel Furlán, y denunció que la resolución de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo constituye “un ataque directo a la democracia sindical”.
El gremio sostuvo que la medida judicial desconoce la voluntad de los afiliados metalúrgicos, quienes habían ratificado a Furlán en los comicios internos con amplios porcentajes de apoyo tanto en la seccional Zárate-Campana como en el Congreso Nacional del sindicato realizado en marzo.
Desde Aceiteros interpretaron la intervención como parte de una avanzada más amplia contra las organizaciones sindicales combativas. En ese marco, apuntaron contra el Gobierno nacional y sectores empresariales vinculados a la industria metalúrgica, a quienes acusaron de promover una “persecución política” contra la conducción de la UOM.
El comunicado también cargó contra los jueces que firmaron el fallo, Víctor Pesino y María Dora González. La federación recordó que ambos magistrados participaron recientemente de resoluciones ligadas a la reforma laboral y cuestionó especialmente la continuidad de Pesino en el cargo luego de haber superado el límite etario previsto para la función judicial.
Pero el documento fue más allá del conflicto metalúrgico y trazó un diagnóstico alarmante sobre la situación laboral y económica del país. La conducción aceitera habló de una “catástrofe social” marcada por despidos masivos, cierres de pequeñas y medianas empresas, deterioro salarial y desmantelamiento de organismos públicos estratégicos como el INTI, el INTA, Vialidad Nacional y el CONICET.
Además, denunciaron una escalada de hostigamiento contra distintas organizaciones gremiales, mencionando conflictos y medidas judiciales que involucraron a sindicatos del transporte, estatales y trabajadores del subte. También hicieron referencia a episodios de violencia y ataques contra sedes sindicales ocurridos en los últimos meses.
En ese contexto, la FTCIODyARA convocó al conjunto del movimiento obrero a avanzar hacia una respuesta unificada. “Si todo esto no alcanza para impulsar un plan de lucha con paro por tiempo indeterminado, entonces qué más hace falta”, planteó el texto difundido por la organización.
La postura de Aceiteros agrega un nuevo nivel de tensión al escenario sindical. El gremio, considerado uno de los actores con mayor capacidad de presión dentro del esquema productivo argentino por su peso en el complejo agroexportador, se suma así al rechazo que ya habían expresado distintos espacios gremiales frente a la intervención de la UOM.
Con el conflicto escalando y la posibilidad de nuevas medidas de fuerza en discusión, el sindicalismo más combativo comienza a reorganizarse alrededor de una consigna común: enfrentar lo que consideran una ofensiva contra los derechos laborales y la autonomía de las organizaciones obreras.
