Martes 24 de Febrero de 2026

Gremiales | 24 de febrero

Ni un ex funcionario laboral del menemismo respaldó la reforma de Milei: “Le pongo un 4”

El debate por la reforma laboral sumó una voz inesperada y con peso propio en la historia reciente del derecho del trabajo argentino. Armando Caro Figueroa, quien fue secretario de Trabajo durante el gobierno de Raúl Alfonsín y luego ministro del área en la etapa reformista de Carlos Menem, cuestionó con dureza el proyecto impulsado por Javier Milei.

Lejos de respaldar la iniciativa libertaria, el exfuncionario fue categórico al evaluarla: “Le pongo un cuatro”, afirmó en declaraciones radiales. Según explicó, su calificación responde tanto a “lo que le falta” como a lo que consideró “excesos innecesarios”.

Críticas al capítulo sobre huelga

Uno de los puntos más objetados por Caro Figueroa es la regulación del derecho de huelga. A su entender, el proyecto amplía de manera desmedida la noción de servicios esenciales y fija niveles de prestación mínima que, en los hechos, vaciarían de contenido la medida de fuerza.

En particular, advirtió que exigir que el 75% del personal garantice el funcionamiento en determinados sectores equivale prácticamente a neutralizar el derecho constitucional a la protesta. Para el exsecretario, esa es la principal debilidad estructural del texto.

También consideró que la discusión en torno a la denominada “industria del juicio” forma parte más de una construcción discursiva que de un problema real que justifique la magnitud de los cambios propuestos.

Un diseño pensado para un crecimiento que no llega

El exministro sostuvo además que la reforma parte de un supuesto económico discutible: un escenario de crecimiento sostenido y sin despidos masivos. Desde su mirada, ese contexto no es el que hoy refleja la economía.

Advirtió que, si bien puede haber una recuperación, será gradual, mientras que los procesos de ajuste y las cesantías por causas económicas podrían acelerarse en el corto plazo. En ese marco, cuestionó que el proyecto no contemple herramientas específicas para enfrentar despidos colectivos.

Reformas posibles, pero con cambios

Pese a sus críticas, Caro Figueroa dejó abierta la puerta a eventuales mejoras a través de la negociación colectiva. Señaló que, si se promueve una mayor descentralización y se fortalecen los convenios por empresa, podrían generarse transformaciones más profundas en la dinámica laboral.

Sin embargo, insistió en que, tal como está redactada, la iniciativa presenta desequilibrios importantes. Que una figura identificada con las reformas laborales de los años noventa marque distancia del proyecto oficialista agrega un elemento político significativo a una discusión que sigue sumando capítulos.

 
COMENTARIOS